jueves, 9 de octubre de 2008

La ley de conservación de la materia y la energía

Uno generalmente no puede evitar ver el mundo a través de los ojos con los que ha sido entrenado para ver. Y yo no puedo evitar ver el mundo a través de la histeria de las ciencias exactas y por eso cuando veo política también veo ciencias exactas.

Hay una ley que, creo, si se la explicaran a mas de un economista -con todo el respeto que me merecen todos los economistas, dado que saben mucho mas que yo de economía por supuesto- quizá entendería que dentro de una caja negra puede haber miles de cosas, procesos de lo mas complejos e impredecibles, pero en el fondo lo importante es lo que entra y lo que sale del sistema.
Una ley irrevocable -o casi- del comportamiento de nuestro universo dice que: "nada se crea ni se destruye, todo se transforma". Alguna vez Lavoisier la enunció como "la materia no se crea ni se destruye, solo se transforma" y alguna vez alguien enunció el primer principio de la termodinámica y dijo "la energía no se crea ni se destruye, solo se transforma". Pero un tal Albert descubrió en una ecuación que había una relación entre masa y energía y concluyó que eran interconvertibles, así que cambiamos masa y energía por "nada" y "todo" y se terminó el problema.

¿Que carajo tiene que ver esto con la política?
Buena pregunta.

Hoy leí en el blog de Tenembaum y Zlotogwiazda -sí, otra vez allá- que un lector del foro proponía algo asi -lo voy a simplificar-:
Si tenemos un panadero y un ganadero, y cada uno puede producir un kg de comida por día solo van a poder intercambiar un kg, para que entre algo extra de comida al sistema necesitamos que aparezca un tercer actor que viene de afuera y hace un aporte. En definitiva, para crecer necesitamos intercambiar puertas afuera.

Vamos a verlo desde el principio de conservación de la materia -dado que, como el dinero nuclear no existe, todavía Lavoisier tiene razon para el mundo macroscópico-.

1) El argumento de que es necesario intercambiar con el exterior para crecer es relativo. Pero aun admitiendolo, tiene un defecto de movida: no considera que la materia no se crea ni se destruye.

¿De donde podemos obtener riqueza -y ahora lo llevo a un plano concreto- extra los argentinos si no es de afuera? Obviamente de ningun lado -bah, ni tan obviamente, después vemos por que-. Dicho de otro modo, la lógica indica que para que podamos crecer necesitamos exportar (y producir) productos, porque de esa manera generamos riqueza que ingresa a nuestro país. Pero como la materia no se crea ni se destruye, necesitamos que esa riqueza provenga de otro sitio, es decir, que si nosotros incrementamos nuestra riqueza alguien tiene que verla decrecer, a menos en forma relativa. Ese "otro" posiblemente sea el trabajador, que es quién agrega valor al producto pero no se queda -si me perdonan el marxismo- el plusvalor para sí. En el mejor de los casos es otro "desafortunado" país que deteriora su riqueza para que nosotros la incrementemos.

Claro, puede aparecer una objeción a este principio: "no, pará... ¿y si los otros paises crecen también?".
Si, seguro, pero ¿como hacen los demas países para crecer? Explotando mas recursos. Y he aquí el porque de que lo enunciado antes tampoco es tan cierto. Argentina puede crecer solita solita si aumenta la explotación de sus propios recursos (la pregunta es para que querriamos incrementar por ejemplo la explotación de recursos agroganaderos puertas adentro si producimos alimentos para diez veces nuestra poblacion), de hecho es lo que viene haciendo Argentina: mas industria, mas campo, mas servicios, mas turismo, mas producción. Y mas consumo de recursos.
Lo que surge de esto es bastante concreto: para crecer o bien tenemos que empobrecer a otros, o bien tenemos que promover el incremento en la explotación de recursos a nivel mundial, es decir, que los demas países tengan que explotar mas y mas recursos y todos crecemos mas y mas. Esta es la causa particularmente visible por la cual el capitalismo como sistema de acumulación y crecimiento necesaria y obligadamente sostenido va directo a un precipicio: el planeta es agotable, los recursos son agotables -o al menos limitados en volumen- y los procesos no son totalmente reversibles, gran parte de lo que consumimos no puede ser reutilizado y es basura enterrada o convertida en entropía.

Entonces, el modelo que nos proponen está muy lindo, todos crecemos y somos felices, pero en lo personal no me gusta. ¿Me interesa que Argentina sea un país próspero y una superpotencia en base al hambre de otros países, o saqueando los recursos de otros países, o en base al incremento desmedido de la explotación de recursos en otros países y el propio? No, eso es exactamente lo que le critiqué toda la vida a EEUU, sería muy incoherente de mi parte querer que Argentina sea EEUU, mas allá que diste mucho de serlo.
En un país en el que hoy se producen alimentos para diez veces su propia población ya se producen demasiados alimentos.

2) Supongamos que admitimos al modelo que no me gusta, porque no todo son rosas y hay que vivir en el mundo real. ¿Que tal si aplicamos el principio de conservación a nuestro país?
Pensemos que tenemos tres cuartos de torta. Si vos tenes dos cuartos y yo tengo un cuarto, vos tenés mas -obvio ¿no?-. Si completamos una torta entera porque alguien nos regala una porción, pero se mantiene la proporción -o sea, vos tenes el doble-, yo tengo un tercio y vos tenes dos tercios. Al fin y al cabo, seguis teniendo mas, y si la torta la cambiamos por guita, no solo tenes mayor poder de compra puertas adentro, también la tenés puertas afuera. Y tambien tenes la posibilidad de ofrecerme plata que nunca te voy a poder pagar, eso si sos un banco, claro.

En definitiva, el crecimiento -quiza, no necesariamente- hace que todos tengamos mas, pero proporcionalmente es probable que tengamos lo mismo o incluso menos los que menos teníamos, de modo que lejos de tener mayor libertad o independencia, la situación es igual que al principio. Si exportamos mas, la mayor parte de las ganancias las van a absorber los que tienen el capital para invertirlo, deciden que sueldos pagar, como pagarlos -cosa importante- y estamos exactamente igual que al principio, de modo que el principio de conservación sigue siendo irrevocable: de lo que hay para comprar solo podemos comprar lo que hay -obvio de nuevo-, y vos podes comprar el doble de lo que yo puedo comprar sin importar que color o que procer tenga la moneda nueva.

El problema entonces está en la proporción que tenes vos y la que tengo yo. Ese es el problema a resolver.
En un país que produce alimentos para diez poblaciones argentinas el desafío es lograr que cada persona tenga asegurado su sustento, que todos y cada uno tengan alimentos pero también vivienda, educación, salud, jubilación, trabajo. Ese es el desafío, el desafío no es crear materia, porque eso es imposible. El desafío es repartir la materia, y para eso muchachos, guste o no, duela o no duela... hay que sacarle a los que mas tienen, ¡no queda otra opción!
Argentina no necesita crear materia, Argentina necesita repartirla.

Lo dice Lavoisier.


Fuente de la imagen: http://www.publicdomainpictures.net/view-image.php?image=20&ohodnot=8


3 comentarios:

Luis Quijote dijo...

Estás corriendo riesgos, y debo recordarte que se debe utilizar vestimenta adecuada a lo que se toca. En tu caso es recomendable el uso de casco, y ropa que proteja de radiaciones perniciosas, sin omitir los guantes. Slotog, Clarín, Cobos, Carrió, etc., son elementos peligrosos y de alta radiaSión.
¡Cuidate!

Todos los Contadores Públicos y Licenciados, repiten como loro lo de generación de riqueza, y para demostrarlo apelan al sofisma donde 1=2 (también demostrable matemáticamente mediante un ardid).
¿No aprendieron o son mal enseñados? Lo último.

¿Cuantas personas leen tu página?
¿Cuantas son penetradas por los MultiMiedos?
¿Como se revierte la necedad de los defensores del campo?

Las alianzas entre las corporaciones y quienes distorsionan la realidad sin altamente nocivas. Quienes tienen las porciones más grandes de la torta, van por más.

En varios pasajes de la película Caballos Salvajes, cantan
(http://www.comunidadquijote.com.ar/?p=539) una canción que, aunque antigua, no deja de tener vigencia.

Llegó el momento de hablar menos y hacer más.

¿Como podemos limitar que, los grupos de poder, presionen a los gobiernos?
En Argentina, ¿nos acusarán de agresivos si despejamos de 4x4, las rutas y banquinas con topadoras?
Durante 4 meses desabastecieron, hicieron subir los precios, impidieron el libre tránsito, presionaron legisladores...
Continúan confabulados contra los gobiernos electos.

La antigua sabiduría china dice:
"Si te golpean en una mejilla, pon la otra.
Si te dan un golpe bajo, defiéndete.
Si te acorralan, mátalos."


¿Estamos en la etapa 2?

Belanix dijo...

muy original la forma de encarar el tema...
saludos!

Martín dijo...

Gracias a ambos.

Jajajaja, Quijote... muy bueno el comentario. No te preocupes que uso mascara protectora, aunque es para ellos. No soportan el olor a chori que emana de nuestros poros jajajajajaja....

Espero que no estemos en la etapa 2. Espero.

Saludos.