jueves, 24 de septiembre de 2009

El bar


El murmullo de la radio invadía el boliche del "flaco". Algunos gritos de truco y ruidos de vasos, pesados, de vidrio grueso y ámbar, golpeando sobre la mesa desentonaban con las noticias que musicalmente eran anunciadas.
Las puertas del bar se entreabrieron, y como una sombra entró el "barba", que hizo suya una de las mesas. Arrastró la silla, que chilló como siempre, y se sentó pesadamente acompañando el ritual con el gesto predecible de los dedos separados por una moneda invisible de cincuenta centavos.

-Un cortado -dijo en voz alta y clara-. Al rato, casi como si estuviera preparado de antemano, "Raulito", el hijo del "flaco" acercaba lo pedido.
En un instante, como si una ráfaga acompañara al "barba" hasta la silla, la radio se ahogó en una especie de efecto doppler mal parido. La única luz en el bar era ahora la del moribundo sol del atardecer, que hacía roja la piel de los muchachos.

-La puta madre -atinó a decir uno de los jugadores, en una frase que se perdía en el vacío del silencio. Una pausa.

-¡Que país de mierda! Y esta conchuda todavía boludeando por yanquilandia -exclamó el "flaco", que estaba pelado, y algo viejo ya a los ojos del "barba".

-Que viejo estas che -le dijo- no te reconozco tan cabrón.

-Y no sé... será que no pagás la luz, que se yo -contestó con poco disimulada ironía el "flaco".

-Ah, encima de viejo te pusiste boludo -dijo lentamente, mientras miraba el café- ¿Me querés decir cuál es tu problema? Se cortó la luz, dejate de joder. Ya va a volver, quedate tranquilo.

-Pasa que pago los impuestos, barba. Pago los impuestos y éste país está cada vez peor. ¿Que te pasa? ¿Te volviste oficialista ahora? -cuestionó con cara de enojo y la mano levantada haciéndose una punta en la yema de los dedos, en señal inquisidora.

-Que se yo -dijo el "barba" entre sorbos, mientras se desparramaba en la silla-. Por ahí si. Y capaz me pagan también -le respondió irónicamente y volviendo al café mientras su mirada se perdía, como intentando acabar con algo que sentía que hacía años que lo atozigaba. Quizá siglos. Se escuchó alguna puteada en voz baja.

-Debe ser eh. Porque yo tengo las bolas llenas -le contestó el "flaco", que ya tenía dificultades para ocultar su enojo e indignación, y acomodaba las cucharitas y los cubiertos nerviosamente, entre ruidos de metales y vajilla.
Un breve silencio parecía decretar el final de la discusión. Pero el diablo, que es jodido y comunista, metió la cola y desparramó la quietud de la tarde.

-¿Te acordás cuándo cerraste el bar? -replicó al silencio el "barba".

-¿Que decís? -respondió frunciendo el entrecejo el "flaco"- ¿Por qué no te dejás de joder Augusto? ¿me hacés el favor?

-¿Te acordás, o no te acordás? -insistió.

-Nooo, claro. Te acordás vos y no me voy a acordar yo de mi propio laburo. Me acuerdo. Y me adelanto: fué con De la Rúa. Y me vuelvo a adelantar: reabrí con Kirchner. Dale, ¿a ver? ahora sermoneame sobre lo bueno que es este hijo de puta del tuerto.

-Ciertamente, podría sermonearte comparando algunas cosas de antes y de hoy -dijo con la mirada perdida- pero no te importaría y sería al pedo. No iba a eso, creeme -volvió su mirada hacia la barra, dónde el "flaco" esperaba una respuesta-. Me acordé de eso, porque me acordé de vos en esos años. Un día, vos me dijiste algo así: "el tipo éste, Kirchner, va a quedar en la historia como el mejor presidente argentino". ¿Te acordás? Hacía poco lo habías votado, hasta te habías quedado caliente por no poder votarlo en el ballotage contra el turco, cuándo se bajó. La verdad que me sorprende verte tan distinto, porque vos lo apoyabas casi fervorosamente cuándo yo mismo, ahora oficialista de mierda, lo criticaba en algunas cosas inclusive. ¡Como te cambia el tiempo! -exclamó, riendo socarronamente.

-Repito: ¿que te dieron estos tipos para que estés tan oficialista? ¡Yo estoy harto de que me afanen, viejo! ¿Entendés o no entendés?

-¿En serio? ¡A la pelota, te venís a dar cuenta ahora, a los sesenta y siete años! Mira que las pasamos eh. Te doy una noticia, si estos te afanan, el turco no te hizo el bombo porque sos macho. A veces parece que varios se olvidaron ya. ¿Y quién va a cambiar todo ésto, che? ¿El colorado De Narváez? Por tu bien, espero que tengas bien guardados los bonos de La Berlinesa, o los patacones que te quedaron. Yo no tengo tanta suerte, lo que me queda son los recibos viejos de docente, de cuándo cobraba sesenta y ocho mangos.

-Anda a cagar loco, parece que vivieras en otro país. ¿Te enteraste de la pobreza que hay, de la inflación que nos oculta el INDEC? ¿Soy loco o vivo en otro país? ¿No ves las noticias? -exclamó el "flaco" con las cejas arqueadas y los brazos levantados con las palmas hacia arriba, meneando la cabeza lentamente en busca de aprobación. Nadie tenía intención de meterse en la discusión, aunque todos esperaban expectantes el desarrollo de la contienda.

-Va a llegar un tipo nuevo que te va a liberar del nuevo monstruo, flaco, no te preocupes. Y lo vas a putear igual que a éste cuándo salga de la crisálida. Eso sí, para entonces ya vas a tener a otro héroe esperando en la cola, paseandose por la tele y posando para fotos, quizá para quedarse con tus ahorros o para devaluar el peso. -El "barba" apoyó la tasa vacía sobre la mesa, dejando huérfano al plato en la que se apoyaba, y el ruido, como un martillazo, pareció dar la sentencia final- Que loco che... ahora que lo pienso, cuándo fué la hiper, vos negabas los saqueos, decías que no eran pobres, que era gente mandada. Y cuándo fué lo del "corralito", te recuerdo puteando a Cavallo porque tenías diez lucas verdes en el banco, no por la flexibilización laboral durante el menemismo, ni la desnutrición en Tucumán. Y me hablás de la pobreza... Chau flaco, nos vemos. -dijo casi cordialmente, mientras tiraba desganado los cinco pesos sobre la mesa, sin esperar el vuelto a cambio. Las puertas se menearon, el "barba" salió dejando entrar el viento fresco.

-Ay, ay, ay... -exclamó el flaco simulando indignación, mientras limpiaba con un trapo la mesa que había sido del "barba". El silencio se adueñó del lugar y la radio se despertó del letargo, sobresaltando a todos y anunciando la llegada de la luz eléctrica. Las caras se hacían indistinguibles ante la tenue luz de la tarde que exhalaba sus últimos suspiros.
El "flaco" se levantó para iluminar el lugar. Volvió al mostrador desde dónde prendió el televisor, que estaba en el mismo canal (exitoso) de siempre, y como siempre, con el sonido muy bajito. Los jugadores volvieron a lo suyo, aunque ya no gritaban. Parecían precalentar para volver a entrar en el ritmo del juego. En una esquina del bar, un tipo gordo tomaba una cerveza en silencio, y al mismo tiempo fumaba un cigarrillo.
En la confitería de la esquina, la luz volvía y traía con ellos también la TV, que traía el mismo programa exitoso. También la clínica de la vuelta. Y también, mañana, el banco amanecería con la luz iluminando las paredes y las pupilas ante el televisor reflejando la misma imágen en el mas solemne y aterrador silencio. Usualmente, los comensales no mejoraban la digestión con la tele. Tampoco los pacientes se sentían mejor, ni era mas amena la espera. Ni tampoco en el banco, dónde, por cierto, no era mas placentero hacer trámites, ni esperar el pago de la jubilación.
En la pantalla, una placa se apoderaba de las miradas: LEY K. INTENTAN AMORDAZAR A LA PRENSA.

-Hijos de puta... -murmuró el "flaco"-, nos quieren sacar lo único que nos queda. ¡Y todavía este boludo los defiende!


Fuentes:

Imágen:
http://3.bp.blogspot.com/_4xQ3Vt6xdDs/R9CBVtyKHlI/AAAAAAAAAbo/UrEsnomVc-8/s400/Bar+capmesino..JPG
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13 comentarios:

  1. Excelente relato de la realidad.
    Pero... viendo los comentarios que la gente deja en Tnylagente, pareciera que muchos se estan despertando y eso me llena de alegría.

    http://www.tnylagente.com.ar/videolog=TNylagente?61008

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  2. Ya dejé mi comentario ahí, Ariel K:

    742
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    Casta Diva - 24/09/2009 - 22:49
    ¿Qué es TN?

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  3. muy bueno Martín, lo suyo es la ficcion viejo, dejese de joder con la politica. Me encantó. Gracias

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  4. Martin querido ,vos sabes que yo curto una cantina y este relato es maravilloso ,tiene razon moo ,dejate de joder con la pelota ,digo,la politica y dale a la veta literaria ,retrato de la realidad ,cronista de la vida.
    Me encanto ,saludos.

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  5. apareció de la rúa! hay que hacer un relato ficcional, eh?!

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  6. Grande Martín!
    es buenísimo el cuento!!!
    por cierto
    realidad pura, nada de CUENTO.
    Felicitaciones!!!

    un abrzo

    Adal

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  7. Ariel, gracias. Te confieso que yo ya después del 28 le tengo miedo a todo, y dudo de que la gente pueda cambiar demasiado. Pero ojalá.

    Casta: 777.

    MOO: ¡Gracias! ¡Pero no me eche de la política! :P
    Bueno, me dedico a la ficción y al peronismo, aunque para eso ya tenemos a Leonardo...

    Guille: Gracias. ¿Si me dedico a la novela justicialista? Creo que nadie inventó ese género aún ¿o si?

    Fauno: ¿Dónde? ¿que pasó? ¿me querés matar de un infarto?

    ¡Gracias Hippie! Creo que sí, intentaba ser cuento y no sé si lo logré :P

    Saludos a todos.

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  8. Lindo, che.
    Me gustó el clima.
    Metele y no te preocupes que la realidad es a veces mas increíble que cualquier cuento.

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  9. Totalmemte, hay que ir por la novela justicialista.

    Fijate que cuando se quiere escribir sobre el peronismo, buscan en el gorilismo cultural.

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  10. Te pasaste, troesma! Y bien MOO que puso el chivo en su bloK. Apoyo la moción de Verbo, che, la novela justicialista!. Y el primer broli se lo tiramos x el balero al recontragorila con apellido de templo cristiano en plural!

    abrazo!

    \P/

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  11. Gracias Ricardo.
    En realidad, imaginé una situación lo mas realista posible, no dudo que puede haber sido la conversación en cualquier bar porteño.

    Verbo: Ja, mirá... creo que hoy Ñ sacó algo sobre "literatura y peronismo". Ni quiero pensar las boludeces que habrán mandado.

    Marce: Gracias, sí, tendríamos que empezar a escribir novelas justicialistas :P
    A Iglesias le podés tirar mil libros, pero el único útil para el es el que el mismo escribe, todos los días debe leerse a si mismo antes de dormir jajaja. Y si, MOO es un maestro.

    Abrazo.

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