jueves 1 de octubre de 2009

Ay, no se...


Mientras esperaba el bondi, hoy le saqué una foto a los afiches que le pegan a Scioli por el tema de bajar el horario de los boliches. La verdad, es que los ví hace un par de días, pero recién hoy pude fotografiarlos. Posiblemente, los que sean de provincia los vieron, no sé si los que viven en Capital los habrán visto (y seguramente no, los que son del resto del país).


Yo creo que la medida es poco acertada, por muchas razones. Primero, que ya se aplicó y no funcionó. Segundo, que la venta de alcohol en la calle es igual o peor que en los boliches. Tercero, que creo que estando en la calle los pibes van a comportarse aún peor. Y cuarto, que me parece que atiende a un pedido estúpido: ¿es una cuestión tan importante lo que pasa a la salida de los boliches?

Ahora bien, por otro lado, de lo que estoy cansado es de la actitud emo-capusottiana de nosotros, los argentinos (y no hablo de nuestro amigo Natanael): "ay, no se... dudo". Sinceramente, no sé quien pegó ese cartel, pero tengo tres ideas posibles: 1- Un grupo de pibes (improbable), 2- Un grupo de padres republicanos (probable) y 3- Un grupo de empresarios de los boliches (muy probable). Descarto el primer caso posible, y entonces me pregunto... ¿quienes son los que presionan a Scioli, o al gobernador o intendente que le toque, para solucionar "problemas" que son ciertamente boludeces? Exactamente, son los mismos padres que pueden haber salido ahora a decir que está todo mal. Quiero pero no quiero. Controlen a mi hijo, que vuelva la colimba, pero no me repriman al nene que quiere volver cuándo se le antoja. En caso de que sean únicamente los muchachos "bolichistas", que de hecho según sé cortaron una calle el otro día como medida de protesta (?! ... en cualquier momento la vemos a Ernestina cortando la 9 de Julio), no sé si no es peor aún porque el repudio responde simplemente a un interés económico, pero además es de una hipocresía abismal. En primera instancia porque el cartel dice que los pibes son "contenidos" por los boliches, lo cual roza el ridículo cuándo uno recuerda hechos como el del boliche La Casona, en Lanús, o unas cuantas muertes por exceso en el consumo de bebidas alcohólicas, y parece una cargada, si a continuación no justificaran su posición con un "en la calle, con lo que vale un trago de 330 ml en un boliche, compran dos botellas de cerveza", omitiendo temas de graduación alcoholica, la verdad es que el argumento es una estupidez. Es sabido que muchos locales bailables le venden alcohol a menores de edad, violando la ley pero encima resulta que para que no tomen mucho lo que hacen es venderles muy caro (es para que no tomen mucho eh, no para ganar mas guita).

Lejos estoy de defender a Scioli en ésta, pero la situación se me hace parecida a la de los delitos cometidos por menores. Cuándo el tema empezó a dar vueltas y vueltas por los medios, a pesar de que tipos como Zaffaroni decían claramente que el índice de delitos con homicidio cometidos por jóvenes era del 1%, Scioli no hizo mas que responder con cierta demagogia: "bajemos la edad de imputabilidad". La respuesta de TN fué hacer desfilar curitas, sociólogos y coalicioncívicos indignados por la posición fascista de Scioli, y para peor mezclando continuamente delitos de menores con pobreza, estigmatizando aún mas a los jóvenes de bajos recursos.

Y acá un poco me respondo con otra pregunta a la pregunta del otro día, cuándo hablé de "la otra cosa"... ¿No será que la oposición (no sólo política, también desde los medios, también desde las instituciones, también desde las empresas, la oposición como un todo: los argentinos que chillan todo el día porque su vida es un martirio, y no hablo precisamente de los que pasan privaciones y enfrentan problemas de verdad atendibles) es como la gata flora?


Fuentes:

Clarín
http://www.clarin.com/diario/2006/12/15/um/m-01328686.htm
http://www.clarin.com/diario/2007/11/28/sociedad/s-03415.htm
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El enfoque equivocado

Hoy, en el programa 6,7,8, creo que Orlando Barone y casi toda la mesa cometió un error al plantear mal un aspecto, y fueron jaqueados por ni mas ni menos que la opositora interna del programa, es decir, Maria Julia Oliván. Vamos a ver que dijeron y en qué creo que se equivocaron.


Lo que planteaban Barone y (creo) Russo, era algo que es muy cierto: ¿hay periodismo no opositor dentro de la plantilla del grupo Clarín? La respuesta es obvia y básicamente "chomskiana": no. Nada. Ninguno. Oliván planteó que Zloto es el mas neutral, y es cierto, y la respuesta de Barone también es correcta: tuvo que buscar para encontrar a alguno que esté ubicado en el centro. Corolario: Clarín no tiene nada que ver con el periodismo "independiente", y posiblemente tampoco con el periodismo opositor, lo mas probable al analizar el comportamiento de Clarín a lo largo de los años es que sea periodismo meramente acomodaticio y aliado al poder económico. Incluso, puede uno dudarlo en el caso de La Nación, que siempre tuvo una línea, o de Página/12, que también siempre tuvo mas o menos una orientación. Página nunca sacaría una colección de Aguinis y La Nación tampoco un DVD del Che, o eso creo. A Clarín no le importa nada, está con Dios y con el Diablo.

Pero volviendo, la cuestión es que Oliván dijo algo que también es cierto: ¿no se podría decir que canal 7 es un canal oficialista? Si bien, a diferencia de Clarín (caso TVR) en canal 7 no se censura a programas hechos por opositores (caso de Martiniano Molina y Soledad que según recuerdo se expresaron a favor del campo, o de Cahen D'Anvers que dificilmente sea kirchnerista, o de Pinti que se paró del lado de la oposición hace rato, por citar a algunos que recuerdo, ni hablar de Marcelo Araujo que es menemista confeso), es cierto que la línea de los programas informativos y periodísticos de canal 7 es oficialista. Claro, es la línea de canal 7 desde que existe, pero está claro que hay periodistas que comulgan con el kirchnerismo, entre ellos están casi todos los integrantes de 6,7,8. En tal caso, los mas sospechosos del programa son la propia Oliván y Diego Gvirtz, que invitó a un programa "oficialista" a opositores de la clase de Fernando Iglesias, de los difíciles de digerir para nosotros (algo así como lo que sería para ellos un Luis D'Elía hoy en TN).

La respuesta complicó, ciertamente, a los presentes. Diana Conti dijo algo en lo que coincido, y que espantará a mas de uno: "a mi me gustaría que fuese mas kirchnerista canal 7". A mi también. Entonces ahí surge la primer pregunta que me hago: Si no nos parece suficientemente kirchnerista, ¿será que canal 7 es tan kirchnerista? Bueno, personalmente, tratando de ser lo mas objetivo posible, creo que hay casos de tratamiento mas moderado y crítico de la información (caso del noticiero de canal 7) y tratamiento mas subjetivo, como el caso de Barone que es claramente oficialista (y lo asume, a diferencia de los periodistas de TN, por ejemplo, que como es de costumbre ni siquiera se asumen genéricamente "opositores").

La respuesta mas fuerte a la pregunta la hizo la propia Oliván al plantearla: cuestionar a los periodistas o el plantel de canal 7. ¿Alguna vez escucharon a algún periodista de TN decir algo así? Noooo... ¿por que? Bueno, a los hechos recientes me remito: cuándo alguien molesta demasiado en los grandes medios, se tiene que ir. Barone se fué, Apo se fué y ahora se va TVR (que, además, patean hasta las 12 de la noche todos los domingos).
Esta, es una primera respuesta: hay una diferencia, y la diferencia es que a pesar de que hay un evidente filtro para los programas periodísticos (como en todos lados, claro, otra cuestión será analizar si es correcto o no) no hay obediencia debida en canal 7, y eso está bastante claro desde el momento que las diferencias son entre los propios panelistas o periodistas. Usted no verá eso en TN, y si un día se pelean Bonelli y Silvestre, quiero verlo.

Por otro lado, no hay que perder de vista que programas como 6,7,8 no hubiesen existido si antes no hubiese habido un tratamiento "especial" de la información por parte de los medios, básicamente la mayor "oficialización" de canal 7 es una contrarrespuesta inevitable al discurso único del resto de los medios. Y fuera de 6,7,8, el noticiero del 7 siempre fué un noticiero un poco mas oficialista, quizá con la diferencia respecto de canales como C5N, TN o 26TV, de ser mas cercano (desde la llegada del kirchnerismo) a los gobiernos de izquierda o centroizquierda de la región, y no hay nada mas en canal 7 que tenga que ver con el oficialismo. De última algunas cositas de Encuentro.

En este contexto, algo de Encuentro, 6,7,8, y el noticiero a duras penas y arrastrando un rating chico propio de canal 7, tienen que enfrentarse (sólo hablando de la TV) a: América24, Canal 2, 26TV, C5N (a pesar de que digan que es "oficialista", ni Feinmann ni Longobardi dan el perfil), parcialmente a Crónica TV, en parte también a Telefé que es el canal menos ideologizado de la TV pero que comparte algunas formas del tratamiento de la información, también en parte a canal 9 que también tiene una forma distinta pero que en el noticiero no hace mas que decirnos que está "todo mal", a canal 13, a TN, a Metro, y en parte a canales como TyC o Magazine, dónde los programas no son de política pero se tratan tangencialmente temas (y como sabemos, son canales de Clarín).

Todo ésto, sumado al siguiente detalle: el cable puede venir básicamente por tres vías. Una, por Clarín (Multicanal/Cablevisión). La segunda, Telecentro. Y la tercera y quizá la mas fiable, DirecTV (creo, el único que tiene Telesur en su plantilla). Las dos primeras, están manejadas por grupos claramente anti oficialistas. Y Multicanal actúa básicamente como un monopolio, no muy diferente del caso Microsoft. Como bien indicó Victor Hugo varias veces, Multicanal fué quedándose con todo en todos lados. Vale decir, que el primer videocable que teníamos en casa valía 20 pesos de entonces (20 dólares) y era de una pequeña empresa local que hace muchos años no existe.

En algunas provincias, grupos como el de Vila/Manzano/De Narváez hacen mas o menos lo mismo, controlando además la provisión del servicio de internet.

En definitiva, ellos eligen que programas se pasan. Por ejemplo, si a usted le gustaba "Grande Pa" nunca lo volverá a ver, porque era un programa de Telefé y "Volver" no admite producciones que no sean de Artear. Y no sólo eso, sinó eligen que lugar en la grilla tiene cada canal, jugando con la incidencia del zapping. De ese modo, Multicanal logró llevar a canal 2, del amigo De Narváez, al 9, cosa inexplicable si no fuese porque está entre el canal 9 (es decir, el 8) y el canal 11 (es decir, el 10). La otra posición privilegiada la tiene TN, ubicado misteriosamente entre los dos canales de mayor rating de la TV argentina: canal 13 (12) y canal 11 (10). Para llegar a canal 7 (15), hay que ir desde Magazine o desde ESPN+. No hace falta decir que los ratings de éstos canales no llegan al punto.

Por éstas cosas y algunas mas, está claro que el problema no está en TN. Que TN exista es hasta necesario, a pesar de que la metodología que se aplica en TN no es el periodismo sinó la propaganda, y que se miente con clara intencionalidad. El problema, quizá, está en que no exista un contrapeso, como Telesur, que cuente otra realidad las 24 horas. O que todos los canales de política sean anti oficialistas. O que De Narváez tenga un medio que no puede tener. O que no se pueda ver en vivo lo que pasa en diputados, o en el senado porque los canales o no están, o son inaccesibles para la mayoría de los televisores (el mío llega hasta 79), de modo que sólo se escuchan las ponencias que le convienen a Clarín. O que no pueda existir una pequeña empresa que brinde un cable diferente, ya sea mas económico, ya sea con otras voces. O que no exista la producción de información, cine o lo que fuere si no es desde los intereses empresariales que tienen todos los canales mencionados, desde 26TV hasta C5N, y por otro lado, que el canal 7 tenga que ser un canal oficialista, lo cuál avalo en éstos tiempos de verdadera brutalidad en el trato de la información, pero que en tiempos de "paz" no debería suceder. O que no existan las Universidades o los colegios si no es para utilizarlos como excusa contra (principalmente) o a favor del gobierno. O que en Buenos Aires no podamos ver canales regionales de Santa Fé, o de Jujuy, o dónde fuere (un detalle, recomiendo descargar el programa JLC's Internet TV para verificar que en internet se pueden ver muchos mas canales argentinos que en Multicanal), mucho menos de Bolivia, Colombia, Perú, Uruguay, Venezuela, Paraguay o Ecuador, pero sí tengamos el canal de Galicia (?) o la DW en inglés (?!). Y se podría seguir.

Que Clarín admita su miedo a que TN desaparezca no hace mas que desnudar que tiene tantos canales propios, además de proveer de cable, además de tener canal de aire, que tiene que eliminar algunos. ¿O podría desaparecer Crónica TV?



Fuentes:

JLC ITV
http://download.cnet.com/JLC-s-Internet-TV/3000-2139_4-10630045.html

Imágen:
http://2.bp.blogspot.com/_Uf2rWytmXbc/SjGh8GlyDYI/AAAAAAAAA58/eSNUFNGwgXw/s320/678.JPG

6,7,8
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