miércoles, 13 de octubre de 2010

No agiteis

Me acuerdo que los días posteriores al inolvidable 28-j se armó una discusión más o menos similar a la que surgió los últimos días en la blogósfera por el tema de Scioli. Recuerdo dos posturas extremas, que por entonces consideré sumamente delirantes (mantengo esa consideración), que eran: “ahora Reutemann” y “vamos por afuera, el PJ es una mierda”. Desde entonces, en dosis homeopáticas esas discusiones se producen a toda hora en la blogósfera y yo creo que, dentro de todo, es razonable y saludable que así sea. Pero, también, que hay que bajar un par de cambios y tratar de pensar un poco las cosas. Hace rato que, desde este blog, vengo proponiendo humildemente que hay que tener cuidado de hasta dónde se lleva el nivel de agresión. Porque, reitero, el debate interno es tan saludable como inevitable, pero si desemboca en un divorcio estamos hasta las pelotas. Voy a resumir mis ideas en ítems, para tratar de ser mas claro.

Primero: Está claro, es recontra obvio, es indudable y se ve a quinientas cuadras de distancia, que el “kirchnerismo” es una suma (¿sinergia?) entre sectores del peronismo (de lo mas variados) y sectores del progresismo (de lo mas variados). No le pertenece a ninguno, de hecho parece válido suponer que luego de la 125 la composición de los votos cambió notablemente: creció la proporción de voto progre clase media urbana, y en los últimos si efectivamente hay un incremento en la intención de voto K entonces está recuperándose algo del voto peronista (a menos que el voto progre esté creciendo por encima de los valores esperables).

Segundo: Dentro de ese colectivo “kirchnerista” no sólo los votos son heterogéneos, también lo son los hombres y mujeres que lo representan. Hasta acá, todo lo que digo es obvio.

Tercero: No existe chance de supervivencia del “kirchnerismo” sin una de las dos partes, si es que estas dos partes pueden dividirse en forma tajante. Esa supervivencia tampoco implica que haya homogeneidad o pleno acuerdo puertas adentro.

Cuarto: La fantasía de la ruptura es una fantasía delirante para ambas partes, porque le sirve en bandeja el gobierno al radicalismo. No hay “kirchnerismo” sin PJ, sea con o sin Sabbatella. Tampoco hay chance de reunificación peronista en torno a una figura moderadora (por ejemplo, Scioli), porque la sociedad no lo admite. No me sorprenden las aventuras progre, pero la insistencia de algunos sectores del peronismo con la idea de empujar una parte afuera para armar algo mas “puro” me preocupa, porque huele al Polo Obrero. No necesariamente hay menos resignación en esa idea que en la de luchar hasta el final y sin ver las consecuencias con Néstor y Cristina Kirchner a la cabeza, en todo caso sólo es mas purista, mas sectaria. Si el peronismo se pegara con fastix, el resultado sería una fuga de votos alarmante de un lado y de otro (incluso, de peronistas que han tomado una posición o se sienten fuertemente identificados con una de las ramas, no sólo de no-P). El país está esencialmente dividido políticamente entre K y anti K, esa es la realidad hoy. Y el PJ hoy tiene mucho mas cerca la chance de hacerse del gobierno en 2011 juntando las moneditas que le faltan para el 40+1 que tirando 20 y pretendiendo una fusión cuando menos riesgosa.

Quinto: Scioli no es Macri, particularmente creo que eso es otra fantasía delirante mas. La posibilidad de que Scioli decida dar un vuelco noventero es baja o le jugaría una mala pasada al ex motonauta. A) Porque los noventa ya pasaron. B) Porque hay un sector de la sociedad (y no sólo dentro del “kirchnerismo”) que no va a permitir un deterioro, sinó que por el contrario va a pedir una mejora en sus condiciones de vida, salarios, etc. C) Porque hay un sector del peronismo fuertemente comprometido con estos últimos intereses, con Moyano a la cabeza, que además tiene aspiraciones políticas (¿ustedes se imaginan que sería de Scioli si se le ocurre impulsar recortes a los jubilados, o congelar salarios, por ejemplo?).

Sexto: En democracia las cosas se deciden de una sola forma: se vota, la mayoría decide y el resto debe acompañar. El peronismo oficialista (es decir, el PJ al fin y al cabo) tiene que ir a internas. Esas internas van a fortalecer al candidato que gane y va a permitir que el resto reconozca a ese candidato como legítimo. En ese contexto, creo que no hay motivos para creer que Scioli hoy sea más candidato que Néstor y Cristina. Lo que el peronismo debe hacer, dado que es el que conoce del poder, es intentar hacer entrar en razón a los sectores progre que acompañan y que pueden garantizar el anhelado triunfo. Esto es mas fácil y va a ser mas productivo que entregárselos llave en mano al primero que sepa interpretarlos (que bien podría ser Ricardo Alfonsín, el principal competidor). En todo caso, la organización y movilización de los sectores “678 Facebook” o “678 Palermo” es organización y movilización al fin y al cabo, y banalizarlas es sectario e inconducente. Los sectores progre tendrán que entrar en razón si pretenden que no se haga del gobierno lo que han caracterizado como el enemigo, y entender que Scioli es mejor que Macri o Alfonsín, si esa es la disyuntiva por entonces, y que si quieren Néstor o Cristina tendrán que militar, movilizarse y pelearla.

En definitiva, no veo razones de peso para la ciclotimia blogueril. Creo que, simplemente, tiene que ver con una lucha esperable de egos entre los dos pilares que componen al “kirchnerismo” y una inmadurez que se evidencia en la falta de aceptación de la otra parte. Eso se puede solucionar, y se ha convivido con esto durante siete años sin grandes sobresaltos. Estoy convencido de que así va a ser, porque de lo contrario no quedan muchas chances.


Fuentes:

Imagen

http://staticvos1.lavozdelinterior.com.ar/files/imagecache/lvi_vos_nota_periodistica_618_350/nota_periodistica/jesus2.jpg

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