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jueves, 31 de marzo de 2011

Anotá: la 125 fue hace tres años

A riesgo de ser terriblemente reiterativo, yo sigo tratando de solidarizarme con la oposición y darle algunas ideas para que se despierte. Claro, ellos no leen blogs oficialistas ni ven 6,7,8. O lo ven un minuto pero se indignan y quieren ir a cagar a trompadas a Barone –como lo haría cualquier hombre de bien, respetuoso de la libertad de expresión–. Una lástima para ellos, porque daría la sensación de que los presuntos ciber ñoquis estamos dándoles mas pistas de cómo encarar el año electoral que sus propios militantes, y cuando hablo de militantes también hablo de Lanata, Majul o Grondona.


Este inicio de año, desde el punto de vista político, ha sido de los más bizarros. Y ojo, que venimos de bizarro en bizarro, si hasta tuvimos que bancarnos al mártir de las reservas durante todo el verano pasado atrincherándose en defensa de la plata de los argentinos –ja– para hoy, finalmente, poder ser tapa de las revistas de Rial y Ventura.
Pero lo de este año ciertamente es cada vez más cómico. La oposición se tuvo que comer una mano que no se esperaba: Catamarca es el 0,8% a nivel nacional, pero también fue la confirmación de que Cristina Kirchner no mide bien en las encuestas porque las paga el gobierno, mide bien porque mide bien. Y la fuerza que presuntamente no existía, ahora tiene una gobernadora y quizá hasta podría tener otro si es que Eliceche finalmente se impone, cosa que parece improbable pero que no es imposible.
Y ahí aparece el primer bochorno de la oposición.
No pude mas que contemplar estupefacto al trencito fantasma de la alegría, coreando “soy feliz” porque el aparato de Das Neves había ganado una elección en su propia provincia por el 0,5%. ¿Qué festejaba Das Neves? Difícil saberlo, su delirante carrera presidencial estaba sepultada para siempre. Un candidato del oficialismo lo había tenido cortando clavos durante toda la noche, ese oficialismo que ya no existe aparentemente, pero que misteriosamente pelea todas las elecciones provinciales. Quizá la gente, la famosa gente, se había dado cuenta de algo: ese oficialismo también es el que financia las obras que se hacen en Chubut y gracias a ese oficialismo muchas de las cosas buenas que pasan en el país también, claro, pasan en Chubut. Porque la Asignación por Hijo, el Futbol para Todos o el canal Encuentro no son sólo para el Gran Buenos Aires o la Capital Federal, son para todo el país.
El escándalo de Chubut, en el que misteriosamente todos los errores humanos que alega el candidato dasnevista –ja, ¿existe el dasnevismo?– Buzzi apuntan en la misma dirección –anomalía estadística notable–, demostró una vez mas que poca cintura tiene la oposición. ¿Qué hacían ahí Felipe Solá y De Narváez? ¿De verdad creen que nos van a demostrar que son todos amigos? ¿Y ahora? ¿De que se disfrazan por haber avalado el presunto triunfo en una elección fraudulenta? ¿Qué ganó De Narváez, un candidato con posibilidades reales de gobernar la provincia de Buenos Aires, festejando un triunfo que le pertenecía exclusiva y puramente a Das Neves? Y lo del radicalismo es para un cuadrito: no traccionan ni con una 4x4. Si se tratara sólo de Cobos, al menos uno podría alegar que no traccionan pero si traicionan. Pero lo de Alfonsín hijo y Sanz es igualmente patético.
Y la frutilla del postre vino el domingo, con la farsa de Clarín y la censura.
Yo veo realmente preocupado la preocupación de muchos compañeros y personas afines con las ideas de este gobierno hablar de problemas estratégicos, de no darle argumentos a Clarín. Entendamos algo: si no actuamos contra Clarín por sus abusos, no hay forma de pararlo. Y en este sentido reivindico todas las críticas y confrontaciones con Clarín por diferentes motivos, sea en el caso de Moyano, el presunto conflicto con Suiza y el casi paro general, o la lucha de los trabajadores de Clarín pidiendo simplemente ejercer sus derechos. Dense cuenta: no se pueden resignar derechos por miedo a Clarín, porque es justamente la forma de operar de los mafiosos la que no debemos avalar todos los que estamos dentro del campo popular y defendemos estas políticas y a este gobierno que fue, justamente, sea por lo que fuere, el que se le plantó de una vez por todas a la corporación periodística, que excede incluso a Clarín, y lo excede bastante.
Los trabajadores no pueden esperar una mejor oportunidad política, Moyano no puede esperar que se siga dañando la imagen del sindicalismo y Mariotto no puede esperar que Clarín siga estirando con chicanas legales lo que debe cumplir, o bien Estela de Carlotto no puede seguir esperando el momento justo para criticar a Clarín porque su dueña se niega a cumplir la ley y adultera muestras de ADN. Los que están en falta son ellos, y mientras tengan el poder de comunicar, siempre van a ser víctimas. Si no protestan sus propios trabajadores los inventarán, algo van a hacer, pero no van a dejar que nos llevemos de arriba el año electoral.
Lo que se desprende de este inicio de año es que aún siguen sin entender que la 125 ya fue. Incluso para nosotros, que fue un golpe muy bajo y que muchos no olvidamos por haber sido una enorme injusticia, el conflicto con las patronales agropecuarias es parte del pasado. El gobierno lo leyó perfectamente luego de las elecciones perdidas en 2009: había que dar vuelta la página de la 125 y poner en cartelera una película nueva. Para el gobierno, la imagen de la 125 era la imagen de la derrota, había que rodar nuevos filmes en los cuales ser protagonistas. Y aún con minoría y luego del duro revés del 2009, el gobierno dio pelea una, dos, tres, varias veces y salió fortalecido. Ese fortalecimiento es producto de la política. El gobierno sabe mucho de eso, Cristina Kirchner sabe mucho de eso, Aníbal Fernandez sabe mucho de eso. Saben de política, no son improvisados. Y aún con el desgaste que implica para cualquier dirigente ejercer el poder y el paso del tiempo, el gobierno logró lo que muchos consideraban imposible: revertir las tendencias de imagen negativa y valoración pobre de la población. La causa es bastante simple: el gobierno demuestra tener iniciativa para encarar proyectos, ejecutarlos, y mantener el país bastante bien encaminado. Todo aquel que tiene los pies en la tierra sabe que eso no va a estar exento de errores, torpezas, manchas… hasta los mejores jugadores se caen, meten un pase mal y se embarran las medias. Pero cuando el rival tiene tres hombres más y tira la pelota todo el tiempo afuera y mete mal los pases, con jugar un poquito bien seguro que le vas a meter un par de goles. Esto es lo que pasa hoy con la oposición, no sabe como plantear el juego y está perdiendo lo que sentían que estaba ganado. El problema de la oposición es exactamente el opuesto a la solución del oficialismo: mientras el oficialismo leyó que la 125 era parte del pasado y había que sepultarla, la oposición leyó que la 125 era un trineo irrefrenable hacia la victoria en 2011. Hablaron de fin de modelo, con aires de grandes estadistas, hablaron por la gente y lo que la gente dice en la calle, hablaron de más y murieron por la boca. Ojo, todavía tienen serias chances de hacerse con el gobierno nacional en octubre, pero lo que ya tenían o creían tener ganado ahora lo tienen que ir a buscar remando desde el fondo. Y no parecen despertarse ni darse cuenta de que vienen de atrás, siguen negando las encuestas, siguen pasando por alto las alertas de las elecciones provinciales, y siguen laburando para Clarín, pensando que con eso alcanza para ganar una elección. Fue triste ver como toda esa clase política se plegaba a una mentira flagrante y obvia, un circo de poca monta, tan de cuarta que hasta un propio periodista del grupo se dio cuenta de lo obvio, de que el gobierno no es un grupo de estúpidos dispuestos a pegarse un tiro en los pies cuando le está saliendo todo mejor de lo que se esperaba. Se lo pudo ver a Pino Solanas dilapidando votos, alegando que no le importaba por que fuera, había que defender a rajatabla los intereses del grupo Clarín. Si eran laburantes reclamando por un derecho, bueno, que se jodan pero que permitan salir el diario, como propuso alguna vez el progresista Lanata respecto a sus ex empleados de Crítica. También se lo pudo ver a Alfonsín hijo, otro presunto progresista, hablando de la necesidad de bajar las retenciones, como si realmente todavía fuera un tema primordial en la opinión pública, mientras la Mesa de Desenlace se desarma y Llambías habla del sucio trapo rojo.
Hay dos frases de Perón que, me parece, pueden reflejar un poco lo que hoy pasa en Argentina con la oposición. La primera dice que “Nosotros no fuimos tan buenos, lo que sucedió es que ellos fueron tan malos que nos hicieron óptimos”. La segunda, “en política del único lugar que no se vuelve es del ridículo”.


Fuentes:

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http://www.losandes.com.ar/fotografias/fotosnoticias/2008/7/17/int-206971.jpg
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miércoles, 13 de octubre de 2010

No agiteis

Me acuerdo que los días posteriores al inolvidable 28-j se armó una discusión más o menos similar a la que surgió los últimos días en la blogósfera por el tema de Scioli. Recuerdo dos posturas extremas, que por entonces consideré sumamente delirantes (mantengo esa consideración), que eran: “ahora Reutemann” y “vamos por afuera, el PJ es una mierda”. Desde entonces, en dosis homeopáticas esas discusiones se producen a toda hora en la blogósfera y yo creo que, dentro de todo, es razonable y saludable que así sea. Pero, también, que hay que bajar un par de cambios y tratar de pensar un poco las cosas. Hace rato que, desde este blog, vengo proponiendo humildemente que hay que tener cuidado de hasta dónde se lleva el nivel de agresión. Porque, reitero, el debate interno es tan saludable como inevitable, pero si desemboca en un divorcio estamos hasta las pelotas. Voy a resumir mis ideas en ítems, para tratar de ser mas claro.

Primero: Está claro, es recontra obvio, es indudable y se ve a quinientas cuadras de distancia, que el “kirchnerismo” es una suma (¿sinergia?) entre sectores del peronismo (de lo mas variados) y sectores del progresismo (de lo mas variados). No le pertenece a ninguno, de hecho parece válido suponer que luego de la 125 la composición de los votos cambió notablemente: creció la proporción de voto progre clase media urbana, y en los últimos si efectivamente hay un incremento en la intención de voto K entonces está recuperándose algo del voto peronista (a menos que el voto progre esté creciendo por encima de los valores esperables).

Segundo: Dentro de ese colectivo “kirchnerista” no sólo los votos son heterogéneos, también lo son los hombres y mujeres que lo representan. Hasta acá, todo lo que digo es obvio.

Tercero: No existe chance de supervivencia del “kirchnerismo” sin una de las dos partes, si es que estas dos partes pueden dividirse en forma tajante. Esa supervivencia tampoco implica que haya homogeneidad o pleno acuerdo puertas adentro.

Cuarto: La fantasía de la ruptura es una fantasía delirante para ambas partes, porque le sirve en bandeja el gobierno al radicalismo. No hay “kirchnerismo” sin PJ, sea con o sin Sabbatella. Tampoco hay chance de reunificación peronista en torno a una figura moderadora (por ejemplo, Scioli), porque la sociedad no lo admite. No me sorprenden las aventuras progre, pero la insistencia de algunos sectores del peronismo con la idea de empujar una parte afuera para armar algo mas “puro” me preocupa, porque huele al Polo Obrero. No necesariamente hay menos resignación en esa idea que en la de luchar hasta el final y sin ver las consecuencias con Néstor y Cristina Kirchner a la cabeza, en todo caso sólo es mas purista, mas sectaria. Si el peronismo se pegara con fastix, el resultado sería una fuga de votos alarmante de un lado y de otro (incluso, de peronistas que han tomado una posición o se sienten fuertemente identificados con una de las ramas, no sólo de no-P). El país está esencialmente dividido políticamente entre K y anti K, esa es la realidad hoy. Y el PJ hoy tiene mucho mas cerca la chance de hacerse del gobierno en 2011 juntando las moneditas que le faltan para el 40+1 que tirando 20 y pretendiendo una fusión cuando menos riesgosa.

Quinto: Scioli no es Macri, particularmente creo que eso es otra fantasía delirante mas. La posibilidad de que Scioli decida dar un vuelco noventero es baja o le jugaría una mala pasada al ex motonauta. A) Porque los noventa ya pasaron. B) Porque hay un sector de la sociedad (y no sólo dentro del “kirchnerismo”) que no va a permitir un deterioro, sinó que por el contrario va a pedir una mejora en sus condiciones de vida, salarios, etc. C) Porque hay un sector del peronismo fuertemente comprometido con estos últimos intereses, con Moyano a la cabeza, que además tiene aspiraciones políticas (¿ustedes se imaginan que sería de Scioli si se le ocurre impulsar recortes a los jubilados, o congelar salarios, por ejemplo?).

Sexto: En democracia las cosas se deciden de una sola forma: se vota, la mayoría decide y el resto debe acompañar. El peronismo oficialista (es decir, el PJ al fin y al cabo) tiene que ir a internas. Esas internas van a fortalecer al candidato que gane y va a permitir que el resto reconozca a ese candidato como legítimo. En ese contexto, creo que no hay motivos para creer que Scioli hoy sea más candidato que Néstor y Cristina. Lo que el peronismo debe hacer, dado que es el que conoce del poder, es intentar hacer entrar en razón a los sectores progre que acompañan y que pueden garantizar el anhelado triunfo. Esto es mas fácil y va a ser mas productivo que entregárselos llave en mano al primero que sepa interpretarlos (que bien podría ser Ricardo Alfonsín, el principal competidor). En todo caso, la organización y movilización de los sectores “678 Facebook” o “678 Palermo” es organización y movilización al fin y al cabo, y banalizarlas es sectario e inconducente. Los sectores progre tendrán que entrar en razón si pretenden que no se haga del gobierno lo que han caracterizado como el enemigo, y entender que Scioli es mejor que Macri o Alfonsín, si esa es la disyuntiva por entonces, y que si quieren Néstor o Cristina tendrán que militar, movilizarse y pelearla.

En definitiva, no veo razones de peso para la ciclotimia blogueril. Creo que, simplemente, tiene que ver con una lucha esperable de egos entre los dos pilares que componen al “kirchnerismo” y una inmadurez que se evidencia en la falta de aceptación de la otra parte. Eso se puede solucionar, y se ha convivido con esto durante siete años sin grandes sobresaltos. Estoy convencido de que así va a ser, porque de lo contrario no quedan muchas chances.


Fuentes:

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http://staticvos1.lavozdelinterior.com.ar/files/imagecache/lvi_vos_nota_periodistica_618_350/nota_periodistica/jesus2.jpg

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martes, 13 de octubre de 2009

Mi moto no la puedo parar

¿Era la Ley de Medios la madre de todas las batallas?

Si uno analiza los resultados posibles a corto o mediano plazo, pareciera que no. De hecho, teniendo en cuenta que la Ley estaba en la plataforma de 2007 y que posiblemente fué la que desató la embestida de Clarín contra el oficialismo, que terminó con la novelita campestre, hasta parece una movida desacertada, o kamikaze.


Sin embargo, si uno ve a la hoy ya 26.522 como una puerta, la perspectiva cambia totalmente. Dicho a lo bestia, la aprobación de la Ley de Medios parece algo así como una de las trampas del Juego del Miedo -los que gusten de las películas de terror me van a entender-: puede arrancarte un ojo, o una mano, pero quizá seguís vivo. Da la sensación de que todo el marco de aprobación de esta Ley dejó en el limbo a la oposición, que lo único que sabe hacer es vedetismo, y que difícilmente se diferencia de Zulma Lobato. Lo que a Zulma es la carta documento, a Sanz o Aguad es la presentación en la justicia. Lo que a Guido Süller es la cámara, a Carrió o a Morales es la cámara precisamente.

La oposición está gritando porque sabe que hablando pierde, como perdió en el Congreso, en forma totalmente aplastante. Aún así, quieren imponer su voluntad y se mofan del Congreso (o se retiran), los paladines de la democracia. Lo que pasa es que "la gente eligió otra cosa", todavía sigo sin entender que es "la otra cosa", y eso que el 70% de los argentinos la eligieron, pero de todos ellos ni uno me la supo explicar.

El kirchnerismo puede haber perdido una extremidad (¿derecha?), pero está vivo. Y toma la delantera en la política, cuándo los de enfrente todo lo que tienen son encuestas, llamados a Radio 10 y comentaristas anónimos en blogger. Así no se hace política, y ellos lo saben. Así se hace defensa corporativa, del poder, del verdadero poder que no son los Kirchner aunque muchos sigan viendo las cosas al revés y crean que Magnetto es el sometido por la mordaza.

Da la sensación de que ahora la moto no para. El oficialismo sabe que la puerta que abrió la LSCA es enorme: hasta el año que viene el oficialismo tiene aliados que posiblemente puedan jugar a favor en otras importantes reformas que el país exige hace mucho tiempo.
A medida que vaya avanzando demostrará que lo de 2008 fué un mal trago, que el humo de los pastizales tapó todo lo bueno que el gobierno hizo en -paradójicamente- uno de los mejores años de la Argentina. Va a dejar en claro que tiene la iniciativa, y que tiene capacidad y voluntad de mejorar las cosas, o al menos de intentarlo. Si la crisis pasa, si nos olvidamos de una vez de la 125 y le damos para adelante quizá se haga un poco de justicia, amén de que "lagente" lo admita o no abiertamente. Creo que los argentinos somos demasiado caprichosos como para revertir un juicio, y el juicio a los Kirchner ya se hizo y el veredicto fué "culpable". Si cambia la sentencia, va a ser toda una novedad, pero bueno... algún día las cosas cambian. Ojalá.
La oposición de la UCR, el PRO y el garcoperonismo no tendrá otra opción que contraatacar con antipolítica, como siempre. Se tendrán que retirar, no dar quórum, gritar en los medios, llamar a Bonelli, presentarse a la justicia, hablar de 2011, de "la gente", de "la otra cosa". Todo testimonial.

Epa. ¿Será que verdaderamente el kirchnerismo presentó candidatos testimoniales, o fué al revés?







Fuentes:

Imagen:
http://tugym.files.wordpress.com/2009/08/moto-custom.jpg

Video:
http://www.youtube.com/v/5c-MeZd3xn4
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miércoles, 24 de junio de 2009

Dejá, no me ayudes...


"No me equivoqué, creo que ayudé a la Presidente. Si tuviera que volver a votar, votaría de la misma forma"

INFOBAE, 26 de noviembre de 2008



"El 29, De Narváez debe dar la pelea dentro del PJ"

Clarín, 24 de junio de 2009


¿Que tul? ¡pero es para pacificar el país eh! ¡no malinterpreten!

(Además, si sos kirchnerista tardío ni se te ocurra usar la palabra con "t", acordate que está prohibida para nosotros).



Fuentes:

Imágen
http://cnieto.files.wordpress.com/2009/05/punalada.jpg

Clarín
http://www.clarin.com/diario/2009/06/24/elpais/p-01944981.htm

Infobae
http://www.infobae.com/contenidos/417259-100799-0-Cobos-La-idea-una-consulta-popular-fue-una-respuesta-pol%C3%ADtica-exagerada
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sábado, 23 de mayo de 2009

Si se pierde

Si se pierde va a ser doloroso. Vos sabés que va a ser doloroso. Y pienso que va a ser doloroso porque nos va a faltar probar el néctar de la venganza. Sí, de la venganza, porque somos resentidos, porque somos vengativos. Porque como dice D'Elía los odiamos, por eso... por eso queremos vengarnos, por eso queremos cobrar algo de revancha de esa noche.

Porque esa noche fue una mierda. Porque esa noche, que después mutó en trasnoche y en madrugada, en la que el vicepresidente dijo... dijo lo que dijo, que votaba en contra del proyecto que había defendido o que había dicho que defendía, y al que se había sumado, fué durísima. Todavía me acuerdo. Mientras pienso todo esto estoy acostado, en la misma cama en que estaba aquella noche. Y me acuerdo del silencio. Del silencio, de las voces pausadas, separadas por un tiempo largo, interminable como un camino de brasas de acá hasta la luna. O al Sol. De la discusión y de la tensión. Especialmente de la tensión. Esa tensión que uno siente cuándo le pasan cosas que le cambian la historia. Y ese dia cambió la historia para mí. Ese día en el que se cometió la injusticia mas atroz de los últimos años en la política -al menos de mí política, la que mas duro me pegó con 27 años a cuestas-. Realmente me cambió la vida. En el sentido político, por supuesto, y en todos los sentidos si se quiere, porque en la vida todo suele impactar sobre el resto de las cosas. E impacta sobre las relaciones después, sobre un montón de aspectos. Quizá por eso la sentí tan atroz, como cuándo llega la adolescencia o cuándo se va.

De ese día, y esa noche fatídica, me acuerdo de la tensión y de las esperanzas, cada vez mas chicas, cada vez mas próximas a consumirse, de que el tipo que transpiraba y dudaba adelante del microfono dijera que, en realidad... en realidad era todo un poco de sobreactuación para los medios, pero que el acompañaba el proyecto por el cuál había sido electo. Que sacara de la galera una respuesta que nos dejara tranquilos, que nos estuviese engañando y, juguetón, estuviese dándole un marco, un clima a la decisión histórica de que la Sociedad Rural un día tuviera que bajar los brazos y apretar los dientes. Y dijo que no. O eso quiso decir. Y uno, a medida que pasaban los segundos antes de la púñalada fatal se daba cuenta de que eso era mas y mas probable.
Y si, la verdad que eso me rompió las pelotas, es la verdad. Porque, mas allá de la discusión, o de los mil millones de dólares -que en mi perra vida voy a ver-, o de los puntos de retenciones, habían ganado los medios, había ganado la opinión formada, había ganado la falta de análisis, había ganado la brutalidad, había ganado el desabastecimiento, había ganado Biolcatti y había ganado De Angeli, pero también había ganado Mirtha Legrand... había ganado, especialmente, la gran fábrica de opinión. Había ganado el relato impuesto, de (y en) un sector importante de la sociedad argentina, de que había razones para defender a poderosos, para burlarse y ultrajar al gobierno, al voto popular, a los militantes y trabajadores, pobres o de clase media incluso, que habían llenado las plazas para apoyar y bancar, para hacer el aguante a un gobierno en el que guardaba y guarda, aún, las eternas esperanzas de seguir siendo parte, de dejar de ser de una buena vez un número abstracto en los análisis de Grondona o Morales Solá, o el economista de turno.

Veo como una postal el día siguiente, me veo teniendo que tragar saliva cuándo un amigo de mi viejo me dijo "Je, ¿viste como les rompimos el orto?" pensando tóntamente que yo me sumaría a su festejo, pensando que, de algún modo, el pueblo realmente había ganado algo. Me dolía mas pensar en la sonrisa del poder sin rostro y sin banderas, espontánea y socarrona ante las palabras de él, que tener que fingir una sonrisa amarga y mal articulada para ocultar mis ganas de mandarlo al carajo y gritar que estaba realmente muy triste aquel día. Será por eso, quizá, que recuerdo vívamente algunos momentos de ese día, algunos colores y algunas imágenes, luces y sombras, cosas que quedaron grabadas.
Me jodía porque era injusto, porque creí y creo que no era lo que tenía que ser. Y por eso si perdemos va a ser una mierda y por eso si perdemos va a doler.

Si perdemos las elecciones va a ser doloroso, porque nos habrán derrotado de nuevo, porque no habrá revancha, porque triunfará Clarín, porque todo lo que dijimos y todo lo que tratamos de hacer para que los demás nos entiendan posiblemente habrá sido en vano. Y cuándo uno fracasa en su empresa no puede dejar de sentir cierta tristeza.

Pero también será una oportunidad, y tambien es una oportunidad. Porque, después de todo, el mal nos trajo un bien. Algunos dicen que no hay mal que por bien no venga. Y bueno, éste podría ser el caso. Ese mal nos trajo como bendición saber de que lado no tenemos que estar, lograr una identificación, estar identificados con un proyecto y con un conjunto de ideas.
Claro, siempre vamos a tener diferencias. Pero sabemos que, en general, estamos de acuerdo en un conjunto de ideas y proyectos, de como deberían ser las cosas para estar bien. Y eso, habernos identificado y habernos podido agrupar y entendernos y construír algo entre todos, haber participado de algo que empezó y que seguramente va a prosperar y va a crecer -y no sólo hablo de los blogs- es un regalo imponderable.

También es positivo que se instale el debate político, mas allá de que en parte, y parte de ese debate sea un debate frívolo y banal. No deja de ser bueno que ésta desgracia haya instalado el debate político en Argentina. Y que haya sacado a relucir lo que muchos quieren negar: siempre va a haber un argentino contra otro. Siempre, siempre. Porque el argentino contra otro es la confrontación de las ideas, que no, no murieron. La vuelta de los proyectos, de los modelos y las ideologías es el mayor y mas lindo regalo que nos ha hecho éste gobierno. No es Aerolineas, ni la jubilación estatal, ni siquiera Aguas, ni tampoco los cuatro millones de empleos. Todas esas cosas son muy importantes, así como la excelente reforma en la Corte Suprema o el avance notable e histórico en la política de Derechos Humanos. Pero ese no es el mayor regalo, el mayor regalo -vaya paradoja- es la derrota en la 125, porque a muchos nos permitió empezar a decir, con orgullo "yo voto a".

Por eso, si perdemos vamos a saber que el kirchnerismo no está terminado y que recién empezó. Si hay una derrota, que no quiero imaginarme, va a significar el comienzo del kirchnerismo y no el fin. Porque va a ser el momento en el que se va a poner en relieve, aún mas y con mas fuerza, la solidaridad y la cooperación, y desde el momento en que vamos a hacer mas y mas fuerza todos juntos y en la misma dirección. Y de última, por parte de los dirigentes que dan cuerpo a ese proyecto etéreo, si hay que arreglar o dialogar... se hará, y se demostrará que se puede gobernar -con dificultades, claro que sí- y se dejará constancia de que éste gobierno puede gobernar aún en minoría, porque hay buenos gobernantes y porque hay buenas intenciones, porque yo creo en esas buenas intenciones. Y eso nos va a enorgullecer.

Si se pierde va a ser jodido, si se pierde va a ser doloroso, y si se pierde no nos va a gustar y vamos a tener que morder el polvo. Y bancarnoslá, y bancarnos las cargadas de Mariano T. o de Coki. Pero en el fondo, la derrota no me va a importar si es que no estoy equivocado, y si es que aún en la adversidad -quizá, mas aún, en la adversidad- el proceso que comenzó hace unos 6 años en Argentina habrá alcanzado su punto mas abstracto y emocional, el mas dificil de analizar y de reducir, el que nos une sin que sepamos bien por qué.

Si se pierde, las risas van a ser, otra vez, amargas. Va a ser amargo, desagradable. El sabor que nos va a quedar no va a ser el mas dulce y lo sabemos. Si se pierde van a tener razón Radio Continental y sus oyentes, la señora que llama porque está muy enojada, el señor que pide a gritos calmar sus miedos con sangre ajena. Si se pierde van a tener razón Tinelli y Susana, y se van a lanzar los millonarios como candidatos. Si se pierde, quizá se perderá parte del peronismo, o del PJ. Si se pierde los medios nos van a humillar, nos va a molestar y nos va a doler, claro que sí, no somos tan ingenuos. Pero habrá que saber afrontar esa situación con la certeza agridulce de que, si se pierde, se habrá ganado después de todo.

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