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jueves, 26 de mayo de 2011

Conmigo sí, yo puedo

Los representantes del liberalismo (en el sentido yanqui-europeo de la palabra, claro, no pretendo ser obsceno y acusar a los objetos del presente escrito de otra cosa) argentino están en boca de unos cuantos argentinos. Posiblemente, no mas del 30%. Ok, no hay problema, igual es una bocha de gente.


Me he tomado el arduo y hartante trabajo de escuchar al siempre autorreferencial Jorge Lanata ayer en la entrevista de Andy Kuznetsoff (1). Lo hice porque me recomendaron que no tomara la información editada de 678 tan al pie de la letra, que escuchara los argumentos de Lanata. Además, tuve que tomarme el otro trabajo que fue escuchar a Beatriz Sarlo en 678, porque si bien yo mismo he defendido varias veces a Betty como la única cabeza de la oposición que piensa el kirchnerismo con un poco mas de astucia -como muestra de lo que son, Macri, una de las figuritas de la oposición sale a decir que si se elige hoy gana Cristina, después que el ciclo esta terminado, habiéndose bajado el de las elecciones por las encuestas... un chiste-, en fin, si bien creo que en Sarlo hay una opositora mas o menos potable para discutir no dejo de pensar que muchas de las cosas que dice son difíciles de deglutir. Y no porque sean precisamente verdades.

Como primera medida, es interesante resaltar la cantidad importante de paralelos que hay entre Lanata y Sarlo en ambas circunstancias. Paso a enumerar.

1) Ambos critican duramente a 678. En todo caso, la diferencia está en que Sarlo admite que 678 tiene un impacto, pero no por eso evitó ningunear a su panel, lo que en definitiva la deja muy cerca del argumento de Lanata de los “chicos de segunda o tercera línea”. Por cierto, que Lanata hable de líneas es también un poco irónico. Una consecuencia de esto, es que ambos toman una postura de superioridad que les impide discutir las cosas como se debe. Si vos te crees que estas por encima de todo y que sos Dios, entonces es lógico que no tengas que explicar nada. Yo, gracias a Dios, soy ateo, así que a mi mientras no me expliquen las cosas no me voy a sentir muy complacido. Es cierto, Lanata no me debe nada a mi, de hecho no me gustaba ni cuando era antimenemista, yo no formo parte de los desencantados, por suerte siempre creí en la política. Pero uno no puede tirar la piedra y esconder la mano. Si Lanata o Sarlo tienen algo para decir lo tienen que decir, no pueden ampararse en que son mejores que los demás. Y si van a tomar una posición política, la tienen que tomar en serio. No se puede ser opositor toda la vida, la adolescencia un día se termina. “La mas linda” que quiere Lanata no existe, la mas linda es distinta para cada uno. No podemos ponernos todos de acuerdo con cual debe ser la mas linda, está todo bien con los utópicos, sean estos comunistas, anarquistas o liberales, pero la política tiene que trabajar mientras ellos piensan que sería lo mas lindo para el mundo, entonces si no te embarras las patas ni para decir siquiera a quien votás, bajá el dedo acusador.

2) Secuela de lo último: Sarlo y Lanata pueden tener dos o tres pergaminos que mostrar, y eso esta genial, bien por ellos. Ahora, no me vengan con pelotudeces: la política no es eso. Es probable que Barragán sepa tanto o mas de política real que Sarlo, porque la política no es lo que uno interpreta de la realidad citando a dos o tres sociólogos, la política es lo que uno la puede modificar desde su lugar, grande o pequeño. No se cambia la realidad si, al menos, no se toma una posición. Harta ya el culto a la antipolítica del medio pelo argentino y sus representantes, es insoportable y es una falacia, porque al fin y al cabo después terminan yendo a votar todos, y algo eligen. Así que 30% -y con todo respeto, no se me vayan a ofender- las bolas, todos hablan de política. Que no se interesen por saber de que hablan es otra cuestión, y en eso estoy bastante de acuerdo, ojo, es totalmente cierto que hay un 70% de la Argentina que habla de “política” por intermedio de Clarín o TN. Muchos tenemos que lidiar con eso todo el tiempo, así que no es novedad. Y es lo que hay que cambiar, justamente, y para eso está 678, para equilibrar y dar el otro punto de vista mientras no pueda haber otros puntos de vista. El error de analizar a 678 por la guita o que tan bien o mal está hecho reside en no entender o no querer entender por que existe 678.

3) Cambiando un poco de tema, una de las críticas recurrentes de ambos (y de muchos otros opositores, posiblemente temerosos de ser victimas del archivo) es que 678 “descontextualiza”. Otra huevada nuclear, que ya se hizo popular como argumento anti 678 (o TVR o lo que sea), pero que la mayoría de las veces que se lo invoca no tiene sustento. Descontextualizar es hacer decir a alguien algo que no dijo modificando el sentido de la frase o palabra. Lanata puede decir que quiso decir “me tienen harto de robar con la excusa de la dictadura”, pero no puede decir que no dijo “es algo que paso hace 34 años”, y ahí la coartada se le cae como castillo de naipes, porque con esa frase esta minimizando el propio hecho de revisar el pasado, no esta hablando del gobierno. Y ahí no importa que tanto mostró el culo Florencia Peña en el programa de Francella, el mensaje al respecto de Florencia Peña de hoy es mucho mas sano y responsable que el de él. ¿Que yo crea que Lanata apoya la dictadura? Para nada, no creo eso. Creo que simplemente no tolera que la política activa y efectiva en materia de DDHH que impulsa el gobierno le juegue a favor al mismo. En la mayoría de los casos, al menos, los “tapes” de 678 son copia fiel de algo que dijo tal o cual persona. Y eso es el juego del periodismo mismo. Todo el periodismo, también el escrito, recorta la realidad porque no se puede contar todo, absolutamente todo lo que pasa, y la verdad es que uno siempre quiere contar una parte de la historia, lo que se necesita son mas personas que cuenten la historia, no un Paturuzú jugando al ping-pong consigo mismo, eso es de esquizofrénico, nadie lo hace. ¿Como meten una entrevista de una hora en un programa de una hora y media?
Y uno opina también, claro que los panelistas del programa están opinando, ¿quien no esta opinando hoy en Argentina? ¿Vamos a seguir jodiendo con la estupidez del periodismo independiente o nos hacemos cargo de que lo que decimos (todos, hasta el kiosquero) tiene un impacto real? Es graciosa esa idea de que se dicen cosas pero no modifican nada, ¿Para que se dicen entonces?

4) El otro eje que me interesa abordar es el de otra zoncera (por favor, lo ruego, quienes suscriban a todas estas ideas básicas de los grandes pensadores como Lanata y Sarlo tómense el trabajito de leer el libro de Aníbal Fernández (2), posiblemente aprendan mucho mas de ahí que de estos dos, y no es casual, como dije antes los que saben de política son los que la hacen). La zoncera de que lo de afuera es todo mejor. Sinceramente me dio pena escuchar a Lanata decir que la India es algo monumental, maravilloso, que parece que estás en el 2050 con vacas al lado, pero que bueno, tiene nada mas que 200 millones de analfabetos sobre 1.200 millones. Claro, después los 30 millones de pobres de Brasil que pasaron a ser clase media son una banda. Eso de tirar millones no tiene ningún sentido, yo puedo entender la obsesión de Lanata por las cifras de seis ceros cuando mete la palabra “guita” cada tres segundos (incluso cuando debería haber salido a defender a sus ex-empleados, en lugar de criticarlos), pero la verdad es que 30, 200 o 1000 millones no son nada si no se contextualiza. Porque lo que debería saber Lanata, o bien decir, es que mientras Argentina es el sexto país de América en IDH y el segundo de América Latina, Brasil no figura entre los primeros diez en el primer caso y esta octavo en el segundo. De la India ni hablemos, esta por debajo de Cabo Verde. Y esto no lo dice el INDEC, ni “Patota” Moreno, lo dice el PNUD de la ONU. (3)
Brasil tiene 190 millones de habitantes, 30 es el 15%. Es importante, claro. Pero lo nuestro no esta tan mal. Si bien para Lanata hay mas pobres que en 2003 –sería interesante saber la fuente-, en esa época el índice de pobreza era del 58%, hoy ronda el 11-12% (nota: el índice anterior también era del INDEC, por si acaso). Supongamos que hoy es del 30% que dice la Iglesia de la mano de la voz neutral y dialoguista del cura tercermundista Bergoglio. Aún con esas cifras, porcentualmente el cambio en Argentina sería equivalente al de Brasil. El salario mínimo en Argentina es el mas alto de la región, bastante por encima del brasileño que esta mas de cien dólares por debajo del argentino (U$S 460 contra U$S 338) (4). El poder de compra del brasileño medio hoy es menor que el del argentino, de hecho, sorpresa, también pasa lo mismo en Chile y Uruguay, los presuntos ejemplos a seguir. (5) (6)
En este sentido se pueden tirar mas datos. Por ejemplo, de “inseguridad”, en el que Brasil es uno de los lideres en América Latina, pero justamente por ser inseguro y violento. Los números son incomparables, porcentualmente (no en total, porque hacer eso seria hacer lo que Lanata) el índice de homicidios de Brasil es unas cuatro veces el de Argentina. Es decir, en Brasil matan a 20 dividido 100.000 habitantes si en Argentina matan a cinco. ¿A que no saben quien dice que Argentina es el país con menor tasa de homicidios de América Latina? No, no adivinaron: El ministerio de Justicia de Brasil. Si, leyeron bien. (7)
Ya había dicho, Lanata, que afuera se nos cagan de risa. Lo dijo mientras afuera no saben que hacer para parar el conflicto social que causo la crisis (se podrán cagar de risa, pero ha de ser porque tienen buen humor, porque crece la emigración de España hacia Argentina (8); quizá esos emigrantes también se cagan de risa, aunque es mas probable que no).
Sarlo también fue por ese lado en el debate en 678. La verdad de España esta en BBC. La BBC es un grupo de carmelitas descalzas con el neutrómetro en mano, que solo quieren decirnos la verdad lo mas neutral posible. Bien estuvo Mariotto al decirle, como quien no quiere la cosa, tilinga. Lo que dijo es una tilingueria, la BBC no es palabra mas autorizada, es otra voz y punto. Esta gente lee un artículo desde España que habla pésimo de su propio país y se regocijan y aplauden. Es razonable, lo entiendo en los liberales. Pero lo que los liberales deben entender es que no son los dueños de la verdad. Y que, dudosamente, a San Martín, Bolivar o Belgrano les hubiese hecho gracia que desde España nos digan como debemos vivir, que presidentes elegir o que nos manden al parásito real para callar a un presidente constitucional.

Hay unas cuantas cosas mas que se desprenden de escuchar a estos dos, y en realidad no sólo en estas oportunidades puntuales, en general dicen mas o menos siempre las mismas cosas. Decir siempre las mismas cosas, por cierto, no siempre es un mérito. Hay que saber que decir en que situación, porque uno no dice lo mismo en un examen que con los amigos, como no hace lo mismo en el baño que en la mesa.
Lo que queda claro es que en Argentina el kirchnerismo, o el peronismo kirchnerista, puso sobre la mesa el debate político y muchos creen que se pueden sentar a tomar la sopa con tenedor. Lo primero que se debe hacer es entender que en la mesa hay sopa, y lo segundo es agarrar una cuchara. Sarlo, como Lanata, no pueden tomar dimensión de la realidad política porque ellos viven una política autodefinida. Ellos establecen cual sería el tablero y las fichas para jugar, y la verdad es que tanto el tablero como las fichas están, lo que hay que saber es jugar. La oposición en general adolece de este problema, y en tanto no se hagan cargo seriamente de que están en problemas porque no saben lo que quieren, van a seguir en la misma. Es lamentable que salgan ya, muchos de los que en su vida leyeron un sólo artículo de Sarlo en La Nación, a vivarla porque dijo “conmigo no Barone”, incluso periodistas, como el patético Pablo Sirvén, que popularizó entre la clase media la palabra soporífero (porque lagente es así, se aprende una palabra y la usa hasta en el almacén), buscando a ver quien ganó el debate en lugar de ponerse a pensar si realmente alguien lo ganó y cuan consistente es hoy el discurso del liberalismo opositor al que suscribe. Toda esta gente que se reduce a una frase de tres palabras, después pide el voto calificado o se cree tan superior como para explicar las motivaciones del voto de los mas pobres.

El mensaje para el oficialismo es que, como bien indican en varios blogs y comentarios últimamente, se terminaron los tiempos de discurso de barricada. Es cierto, esto no va a parar hasta las elecciones y es comprensible. Pero el peronismo kirchnerista tiene la obligación de empezar a tomarse a si mismo mas en serio. No puede ser que estemos hablando todos del acontecimiento de Sarlo en 678, me parece que Sarlo termina sobredimensionada por el hecho de que estamos a la defensiva, cuando en realidad hay muchísimo con lo que retrucar a la oposición. Los blogs han sido un ejemplo de eso, en ese campo los blogueros oficialistas han construido una red de información alternativa dónde se pueden encontrar respuestas concretas a muchos (pobres) interrogantes de la patria liberal argentina. Es verdad, los medios masivos son de ellos. Habrá que ver que se puede hacer con los propios para que lo de Sarlo en 678 sea mas trascendente por lo que se debate que por el debate mismo.


Fuentes:

(1) http://perros.metro951.com/2011/05/03/sin-pelos-en-la-lengua/

(2) http://www.infobae.com/notas/575521-Anibal-Fernandez-presento-su-libro-con-prologo-de-Cristina-Kirchner.html

(3) http://es.wikipedia.org/wiki/%C3%8Dndice_de_desarrollo_humano

(4) http://es.wikipedia.org/wiki/Salario_m%C3%ADnimo

(5) http://patriasi.blogspot.com/2011/04/comparacion-poder-adquisitivo-argentina.html

(6) http://www.lavozdelsandinismo.com/economia/2011-04-30/incremento-el-pais-poder-de-compra-del-salario-minimo/

(7) http://www.infobae.com/notas/567285-La-Argentina-es-uno-de-los-paises-donde-se-cometen-menos-crimenes.html

(8) http://www.elecuatoriano.com/noticias/?p=15999

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viernes, 22 de abril de 2011

Que poquito, Mario

Indudablemente, Mario Vargas Llosa es un excelente marketinero, más allá de sus capacidades literarias -que no discuto porque admito que desconozco. Armó un gran show, ayudado por la efervescencia de los medios antioficialistas y de la oposición, que le pone fichas ya a cualquier cosa con tal de sumar adeptos, y todo lo que hubo antes de la presentación en la Feria del Libro resultó ser pura espuma, y el desenlace, un discurso lavado y muy cuidado.


Pero a mi lo que me importa, fundamentalmente, es el costado político de Vargas Llosa. No porque sea ese el terreno en el que mejor se desenvuelve, sino porque él decide jugar en ese terreno. Y en el mismo, Vargas Llosa acusa una ingenuidad increíble, tanto que por momentos parece absurdo que discutamos de política en estos términos. No obstante, me parece que es interesante hacer una lectura profunda del pensamiento político que Vargas Llosa vierte en la nota de hoy de Página/12, que es una verdadera “radiografía de un liberal”, como puede leerse en la edición impresa del diario. Y me parece interesante, porque el escritor cae en lugares comunes de nuestro espectro republicano autóctono, que puede ser más o menos progresista, más o menos derechista, pero que no puede salir de dos o tres principios muy básicos y vulnerables.

El primer punto que me interesaría analizar es el de la conversión de Vargas Llosa, que a su vez es para mí el menos interesante. Tomo, entonces, una primera porción de la entrevista del diario Pagina/12:

–¿Usted hizo un click en sus ideas políticas de un momento a otro?
–No. Un click de un momento a otro nunca, creo. Ha sido un proceso (…) creo que se inicia a mediados de los años ’60, en relación con Cuba, básicamente. (…) empecé a tener ciertas dudas, pero no me atrevía a hacerlas públicas. La primera duda seria que yo tengo con la Revolución Cubana es cuando la Umap, las unidades militares de apoyo a la producción, un eufemismo para campos de concentración. (...) dónde metieron a gusanos, a criminales comunes y a gays. Para mí eso fue una experiencia muy chocante, yo no lo esperaba. Conocí a bastantes de los jóvenes que fueron a los campos de concentración. (… ) Otra experiencia que resultó confirmatoria y mucho más importante para mi evolución fue el apoyo de Fidel a la invasión de Checoslovaquia, cuando la invasión de los países del Pacto de Varsovia.


Estas primeras declaraciones del escritor peruano confirman su gran ingenuidad, si no incoherencia. ¿Es que, acaso, no hay experiencias comparables desde el mundo liberal? ¿No se ha torturado, asesinado, encarcelado, invadido países en nombre de la libertad de mercado, de la democracia y el Estado de derecho? ¿No fue, acaso, Vargas Llosa quien apoyó abiertamente la invasión de Irak, diciendo que los iraquíes estaban “felices” con la intervención de EEUU y sus aliados?
La pregunta es, entonces, que le hace pensar a Vargas Llosa que una idea utópica (el comunismo) puede derivar en errores y atrocidades pero otra utopía (el liberalismo) no habría de hacerlo. Si en algo se parecen el comunismo y el liberalismo es en su visión claramente idealista del mundo, pero a la vez ingenua del ser humano. Y el resultado, en ambos casos, ha confirmado que el ser humano puede pensar radicalmente diferente, pero que sus vicios son generalmente los mismos. Es lógico que Vargas Llosa (o gente con el pensamiento similar al suyo, en nuestro país) no puedan comprender lo que denominan experiencias “populistas” como el peronismo. El peronismo en Argentina, o el chavismo en Venezuela por ejemplo, o mismo el kirchnerismo como variante peronista del siglo XXI en Argentina, son experiencias mixtas, que no tienen una utopía de base, sino principios definidos como la justicia social o la soberanía económica, pero que en el camino de lograr cumplir esos principios han sido pragmáticas, coherentes con su tiempo, con la realidad que han debido enfrentar y por supuesto en ese camino de aciertos y pifiadas se han tenido que manchar de barro (pero, afortunadamente, no de sangre).

Luego, hay un pequeño fragmento de la nota en el que Vargas Llosa debate con el periodista acerca del apoyo de Friedman y Hayek a Pinochet.

–Pinochet no apoyó el liberalismo político, pero Friedman y Von Hayek apoyaron la dictadura de Pinochet.
–No, no. Apoyaron la política económica, pensaron que la política económica era la buena, pero nunca apoyaron la dictadura de Pinochet, nunca apoyaron los crímenes, nunca apoyaron la desaparición de un Congreso, de elecciones libres (…)

–¿Esas reformas se podrían haber introducido en 1973 sin dictadura?
–Deberían haberse introducido en democracia. Esa es la postura de un liberal. Un liberal es un señor que cree en la libertad y que cree que la libertad es indivisible, que no se puede dividir la libertad política de la económica.


Este intercambio también es interesante porque revela un hueco importante en el liberalismo utópico de Vargas Llosa, que luego confirmará con una experiencia vivida en Perú. Para Vargas Llosa el límite de la libertad está mucho más cerca del mercado que de las libertades individuales. Se supone, jamás un liberal podría justificar sólo una parte del paquete “indivisible” del que el habla –es decir, libertades en el plano económico y también social o político-, y la política económica de Pinochet fue impuesta por una dictadura además apoyada por los Estados Unidos. El pueblo de Chile no había elegido a Pinochet, y tampoco había elegido ese camino sino prácticamente el contrario, con la elección del socialista Salvador Allende. Entonces, la pregunta es ¿pesan mas las “libertades” económicas que la libertad de un pueblo de elegir sus representantes? ¿Justifica la destitución de un gobierno electo libremente por un pueblo el hecho de que no estén garantizadas esas presuntas libertades económicas? Vargas Llosa va a estar cerca del sí en un momento de la entrevista, mas adelante. Incluso aquí puede leerse entre líneas: el periodista dice “podrían haberse introducido”, y el responde “deberían haberse introducido”.

Aquí viene lo que me parece la pisada de palito mas clara de Vargas Llosa en la entrevista, transcribo:

–Roosevelt les decía a los ciudadanos que apelaba directamente a ellos para explicarles que el Senado y los bancos no lo dejaban resolver la crisis.
–Pero bueno, está bien... El Senado y los bancos en ese momento no lo dejaban gobernar. A veces es bueno no dejar gobernar a los políticos si hacen malas políticas, ¿no es verdad?

–¿Y en ese caso era bueno?
–No hablo de hacer revoluciones, pero sí de que existan una democracia y unas instituciones que permitan frenar las malas leyes. Por ejemplo en el Perú, en la época de Alan García, nosotros conseguimos parar una medida, que para mí era el final de la democracia: la nacionalización de los bancos. Y la paramos en democracia, sin hacer nada sedicioso, mediante manifestaciones y actos públicos. Y al final conseguimos que esa ley, que era una mala ley que podía acabar con la democracia en el Perú, no prosperara, diera marcha atrás y no hubo ningún muerto, ningún preso.


Varias cosas. La primera, “a veces es bueno no dejar gobernar a los políticos si hacen malas políticas” es toda una declaración. O bien Vargas Llosa no entiende el sistema democrático representativo, o bien no es tan liberal como dice ser. Una revuelta, popular o no, contra un gobierno electo no cumple con el principio inobjetable del peruano de la libertad política. La libertad política se ejerce en las urnas, incluso en una protesta, pero nunca debería traducirse en “no dejar gobernar a los políticos”, hay una diferencia notable entre discutir, crear conciencia, confrontar y “no dejar”. Incluso no hay mucha distancia entre esto y un nostálgico argentino de la dictadura, básicamente es uno de los principios de los que justificaron y justifican el proceso iniciado a mediados de los ’70 en el país. Y no digo con esto que Vargas Llosa apoye las dictaduras, sino que el peso de su posición extrema de libre mercado puede hacerlo desembocar en sostener procesos muy próximos al autoritarismo, como por ejemplo la invasión salvaje e injustificada a un país como Irak y la sustitución de su gobierno al gusto de la potencia invasora. Pero aún con todo esto, el escritor pasa por alto que fueron parte de la clase política misma y los bancos, nada más ni nada menos, los que según Roosevelt no lo dejaban gobernar ¿Qué tan confiable es delegar el derecho de dejar o no gobernar a un presidente en los bancos? ¿Los intereses de los bancos coincidirán con los de la sociedad toda? ¿No es un poco inocente lo que comenta Vargas Llosa? Incluso, luego respecto a la experiencia en Perú, comenta: “nosotros conseguimos parar una medida, que para mí era el final de la democracia: la nacionalización de los bancos.”. Nótense dos cosas, “nosotros” y “para mí”. Es decir, Vargas Llosa cuenta que cierto grupo (¿Quiénes? ¿Los bancos también?) de personas consideró que nacionalizar los bancos podría ser el fin de la democracia, entonces se manifestaron y consiguieron que un presidente electo, que es la voz representante del pueblo, no pueda tomar una decisión. ¿Cuál es el límite entre esto y una revolución? ¿Qué tan democrático es que ciertos grupos de poder, con intereses muchas veces muy diferentes a los del ciudadano común, interesados y dotados de capacidades superiores a las que tiene un gobierno –básicamente dinero, medios de difusión- forme parte de ese grupo que enfrenta al poder político, que representa al pueblo?

Luego, hablando de Keynes, la crisis y el intervencionismo, reincide en contradicciones:

–En cierta medida, y siguiendo su frase de que nada se puede aplicar de manera automática, los países más importantes de Sudamérica estaban en una situación parecida a la que usted describe. Y en los últimos años resolvieron su tremenda crisis con mayor intervención estatal.
–Hay circunstancias en que ningún liberal va a rechazar una cierta intervención del Estado a partir de ciertos consensos democráticos, por supuesto. Sin ninguna duda, ¿no es verdad? En esta última crisis terrible, por ejemplo...


Es decir: el liberalismo es la solución a todos los problemas. Pero cuando aparecen problemas -¿Cómo? ¿El liberalismo no es la solución a todos los problemas?- está bien que el Estado intervenga para evitar que el sistema macroeconómico colapse. Mientras tanto, que el Estado intervenga para evitar que un individuo colapse, que su situación individual sea injusta, excluyente o que incluso su vida esté en riesgo, eso es inaceptable. El liberalismo tiene estas cosas, es despiadado a veces sin saberlo o sin quererlo. Y es injusto. El Estado debe estar siempre, pero fundamentalmente para intervenir a favor de los que no tienen defensa, no de los que siempre han tenido el poder y se han aprovechado incluso de las crisis, como los bancos en la última crisis de los EEUU, o en la crisis argentina del 2001.

En ese contexto, el periodista le pregunta sobre su posición ante la crisis de 2008/2009:

–¿Y usted qué decía?
–Yo estaba en la confusión total, y creo que ahí se necesitaba un tipo de conocimiento técnico de la magnitud de la crisis y de las consecuencias para tomar una decisión. Yo carecía de eso y simplemente, como sobre muchas otras cosas, lo que he declarado es mi perplejidad.


Lo cual se puede leer así: el liberal sostiene fervientemente que el liberalismo económico es inobjetable e indiscutible. Pero ante una crisis, causada por el propio liberalismo económico, no sabe como actuar. Es como si una empresa dedicada a fabricar hardware vendiera su producto como el único verdaderamente infalible, y ante una falla, que en principio no debería haber sucedido, no supiera como repararla.

A continuación, el periodista le pregunta como puede considerar a Lula como modelo, cuando el brasileño modificó la línea neoliberal de Cardoso. Este es un fragmento del intercambio:

–Usted habló de Lula como modelo. Su estrategia fue de intervención fuerte del Estado.
–No tan intervencionista gracias a que el anterior presidente fue Henriquez Cardoso. Las grandes reformas que ha aprovechado Lula las hace Cardoso. El es el gran estadista.

–¿Fernando Henrique Cardoso?
–Sí.

–Pero Lula no representó la continuidad respecto de Cardoso sino la ruptura.
–¡No, no, no! ¿Cómo? ¡Qué horror, qué injusticia! ¡Qué dices!


La realidad lo supera a Vargas Llosa. Ayer mismo salía esta nota en Infobae, en la que Lula comentaba de Cardoso:

"no quiere aceptar que el PT va a cambiar definitivamente la cara de Brasil"
(El PSDB) "adolece de fragilidad ideológica y atraviesa una crisis de identidad".


Malas noticias para el peruano, pareciera que Lula no es tan liberal ni está muy de acuerdo con la ideología noventista de Cardoso y de él.
Y se salvó de la pregunta sobre Menem y De la Rúa, que el periodista no quiso o no llegó a formular, porque hubiese sido divertido leer la justificación de cómo los Kirchner tomaron la maravillosa herencia del noventismo y la constituyeron en el pilar de la estabilidad económica y el crecimiento sostenido que la economía nacional viene registrando.

Da la sensación, con esta entrevista, que Vargas Llosa nos vendió humo –siempre hablando del plano político- y que sus discursos sobre política, libertad, populismo y democracia no pueden ofrecer mas que dos o tres lugares comunes que no nos resultan nada novedosos., ya tenemos a Mirtha Legrand, a Macri o al vecino cacerolero para eso. Como decía al principio, el peruano nos vendió caro un producto muy pobre gracias a sus habilidades marketineras. Quizá por eso es un ferviente defensor del liberalismo de mercado.


Fuentes:

Página/12
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-166793-2011-04-22.html

Infobae
http://america.infobae.com/notas/23485-Lula-Tendremos-20-anos-de-gobiernos-del-PT

Imagen
http://www.elchiguirebipolar.net/wp/wp-content/uploads/2011/04/Vargas-Llosa.jpg
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jueves, 3 de marzo de 2011

Una aclaración para el Premio Nobel

Si hay un tema del que me interesa poco hablar es de Vargas Llosa, por un lado porque no soy un gran lector y el mundo literario y la intelectualidad no es lo mío. Soy, apenas, un aficionado a la lectura recreativa. Y por otro, porque me parece que se da mas por el pito de lo que el pito vale, y hablo exclusivamente de lo político, no de lo literario que, aclaro nuevamente, no estoy en condiciones de evaluar.


Vargas Llosa logró que se hablara de el, y eso es un punto que se anota. Igual, estoy seguro de que se le ponen demasiadas fichas a un hecho que va a tener muy poca repercusión a nivel electoral y de políticas concretas que es lo que a mi me importa y creo que a la mayoría nos importa. ¿Que cambia Vargas Llosa respecto a las posibilidades de ganar en octubre? Nada. ¿Que cambia Vargas Llosa y su posible discurso respecto a las políticas que va a llevar la oposición o el oficialismo de acá a fin de año? Un carajo. Entonces, como acá yo hablo de política, Vargas Llosa me importa un cuerno, por no ser grosero.

No obstante, me parece importante aclararle a Vargas Llosa (sé que no está leyendo esto, pero estaría bueno que se lo comunicaran, porque lo veo realmente muy preocupado por nuestro país y su presente), que a su pregunta "¿Como puede ser que los Kirchner gobiernen en Argentina?", la respuesta es muy sencilla: eso es la democracia.

La misma que produjo que él no fuese electo en Perú:

El 8 de junio [de 1990] Fujimori venció a Mario Vargas Llosa con el 60% de los votos [en ballotage].

¿Entendés Mario? Es simple: democracia es eso, no esto.



Fuentes:

Wikipedia
http://es.wikipedia.org/wiki/Intervenciones_de_los_Estados_Unidos
http://es.wikipedia.org/wiki/Alberto_Fujimori

Peru21
http://peru21.pe/noticia/722020/vargas-llosa-chavez-quiere-gadafi

Sky scraper life
http://www.skyscraperlife.com/noticiasla/49544-mario-vargas-llosa-islamismo-principal-enemigo-de-la-democracia.html

Imagen
http://blogs.peru21.pe/huevinenlaoficina/Super-Mario-vargas-llosa.gif
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viernes, 12 de febrero de 2010

Eso


El televisor hervía como una caldera que desprendía radiación beta en todas las direcciones de la habitación. Tras los ojos resecados, Gustavo sentía una intensa incomodidad, ardía por dentro mientras se obligaba a contener la necesidad de salir a gritar algo, por más estúpido que fuera.
La primera regla era que ahora todos eran libres. La segunda, que no debía nadie recordar o hacer recordar el nombre, ni los símbolos, siquiera los vestigios que contuvieran algo de eso que había pasado.
“Eso”.
Por supuesto que uno era libre de no suscribir a la segunda regla, porque todos eran libres. Pero también eran libres las manos de los titiriteros, los que aceitaban y ponían en funcionamiento la máquina para que echara a rodar correctamente. Con el tiempo todo fue desarmado, desmoronado y rearmado a medida. Las leyes laborales también apelaban a la libertad: la libertad de contratar y de echar, la libertad de elegir un trabajo o cambiarlo. O no trabajar. La libertad de imponer el horario de trabajo, las horas, el salario –ah si, claro, también la libertad de pedir un mejor salario por parte del trabajador–.
Gustavo ya casi no sabía lo que era dormir. Ejercía su libertad de buscar información entre la chatarra y la desolación. Miles de colores de publicidades largas y fastidiosas le gritaban en la cara, aparentando una discusión delirante que se escuchaba desde la calle, dónde los hombres eran libres de caminar por dónde quisieran, de robar si quisieran y la policía de matarlos o torturarlos, si quisiera. Todo se balanceaba naturalmente, si algo entendían ahora los nuevos hombres y las nuevas mujeres era que nada, jamás, debía interceder en su derecho de elegirlo todo.
“Muchas horas de trabajo”, pensaba Gustavo. Lo repetía en su cabeza, pero a medida que se lo repetía a si mismo iba perdiendo significado. A lo lejos sonaba la bocina de un barco. “El puerto”. Otra carga. Una cada hora. Las mercancías salían libremente hacia dónde las pagaban mejor. Todos eran libres de producir y comerciar sin la menor intervención. Todos podían decidir los precios de sus mercancías y, a la vez, todos podían decidir si pagar o no ese precio.
-¡Festejemos estos siete años de libertad! ¡Brindamos para usted el mejor servicio con todo nuestro cariño! ¡Ponemos lo mejor de nosotros, porque somos como usted! –gritaba un estridente y festivo corto publicitario que, libremente, los dueños del canal decidían poner al aire.
Gustavo prendió un cigarrillo y miró por la ventana. Las casas estaban ya muertas, en cenizas, esperando que el sol reavivara las llamas y encendiera millones de lamparitas que compensaran la tibieza de sus rayos de madrugada. Apagó el televisor un momento y escuchó cantar a los grillos. Se preguntó por que los grillos cantaban con tal sincronía. Se sintió tonto. Esbozó una sonrisa infantil. Su incomodidad por momentos se hacía enorme, y el tiempo se le escurría de las manos, todas las noches, cada una de las noches. No había tiempo para escuchar a los grillos ni mirar por las ventanas.
El humo le recordó que sus ojos estaban enrojecidos. Aunque no podía verlos, podía sentirlos. Con gran torpeza se levantó de la silla aplastada por la carga de su cuerpo y comenzó a revisar los armarios y cajones de la casa. Se golpeó varias veces. Se enfureció más tras cada impacto. Por el aire volaban, como papelitos que reciben a un equipo de fútbol un caluroso y soleado día de domingo, decenas de folletos y volantes, miles de frases de publicidad “Compre nuestra pizza, la mejor”, “Prestamos dinero fácil”, “Confíe en nuestro servicio”, “Sabemos lo que usted necesita porque estuvimos allí”… colores y mas colores, y mas papeles. Gustavo entró en un estado de cólera incontenible, arrojó al suelo la mesa de luz y revolvió histéricamente los papeles que se desparramaron en un arco iris, gritando como un demente. Los gritos y los ruidos adelantaron el trabajo del sol, y algunas lámparas se encendieron en el vacío de la noche fría como la muerte.
Sobre el piso yacía un papel opaco, desgastado por los años y teñido de un pálido color amarillo, que escondía un tenue, casi imperceptible juego de líneas verdes horizontales. Un sonido alegre invadió la casa una vez, y luego otra y dos veces más. Seguidamente, la puerta comenzó a ladrar, cada vez más fuerte.
En el papel, Gustavo leyó:

GUSTAVO F. MIGUEZ Importe: 168 pesos Telefonía del Estado.

Un grupo de tres policías derrumbaron la puerta, haciendo ejercicio pleno de su libertad. El hombre permaneció petrificado mirando aquel viejo papel.
Los policías ingresaron lentamente, preguntando si había alguien en la casa, pero no hubo respuesta alguna. Advirtieron el desorden y se dirigieron cuidadosamente a la habitación desde dónde brotaba una pequeña orilla de papeles coloridos.
Gustavo oyó que los pasos se acercaban.
-Esto –dijo, sin quitar sus ojos del papel– ¿Qué es esto?
-¿Qué es que, señor? ¿está todo bien? –preguntó uno de los policías, mientras los otros asomaban las cabezas por sobre el hombro del primer uniformado.
-Esto… –dijo señalando el papel con el dedo índice de su mano derecha– el “Estado”.



Fuentes:

Imagen
http://biblialiberal.files.wordpress.com/2008/12/por-la-obscuridad.jpg

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viernes, 10 de abril de 2009

Heller 28 - Lopez Murphy 0

El candidato a diputado en Capital Federal (¿por el kirchnerismo?) Carlos Heller, se despachó en el programa de Silvestre - Bonelli en TN y no le dió respiro a Lopez Murphy. Al final del debate le aplicó las 28 Leyes de Lopez Murphy para terminar de enterrarlo. Larguito, pero vale la pena.



Ricardo, Q.E.P.D.




Fuentes:

Todo Noticias (y Negativo).