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miércoles, 2 de marzo de 2011

Las Pastillas del Abuelo

La nueva de Pino Solanas es notable: ahora resulta que si uno está casado con el/la presidente/a de la Nación, automáticamente pasa a ser presidente y por ende se le tiene que contabilizar un período.


Interesante pavada la que tira Solanas, un fanático de la Constitución pero cuando le conviene, ya tan adicto a las cámaras de TN como Carrió a la cama solar. Sobre todo, porque la puede rebotar cualquier desprevenido en cualquier lado, ponele una conductora un poco boluda en una radio un poco boluda.

Solanas anuncia lo que vienen anunciando todos, y en eso no es original: miedo. No saben como evitar que Cristina Kirchner, la cara y el alma del proyecto Nacional -que está muerto hace como dos años según De Narváez y tantos otros- no sea la presidenta de la Nación.
En serio, lo han intentado todo: promover candidatos de todos los colores y con todos los matices posibles (aunque, eso sí, todos bien gorilitas), que desista de ser la candidata tratando de instalar a Scioli como presidenciable, buscando una ruptura interna del FPV y aliados para que Scioli se despegue... y como ya ni pueden apelar a un candidato oficialista-pero-no-tanto (¿se entiende en esa frase que acabo de escribir al nivel de desesperación que llegaron, no?) ya están inventando cualquier idiotez.
Y la nueva idiotez es tomar la expresión de deseo de la diputada Diana Conti y transformarla en un proyecto oficialista que, como bien dijo la Presidenta, es descabellado al nivel del ridículo: no dan los números ni por las tapas.
Ni tampoco debería ser la meta inmediata, en lo estrictamente relacionado a la construcción de liderazgos, que debiera ocupar al oficialismo. Cristina no sólo sufre un desgaste en su imagen amén del repunte, también lo sufre físicamente. Y por dos, porque tuvo la presidencia mas agitada en mucho tiempo y porque tuvo que enfrentar el que fué, quizá, seguramente, el momento mas duro de su vida. Es lógico, asusta un poco a cualquiera pensarse (y/o pensar) sucesor de tamaña figura política, pero el oficialismo tiene candidatos a continuar a Cristina Kirchner, hombres y mujeres jóvenes con mucho potencial para, eventualmente y si todo va bien, suceder algún día a la Presidenta si es que ella se presenta y gana las elecciones (lo que no doy por hecho, pero que se ve como muy factible).

Ante esta situación, que parte simplemente de hacer un análisis medianamente racional, uno se pregunta que pasa por la cabeza del candidato Solanas que, sin mirarse demasiado al espejo, sigue insistiendo con la estrategia de atacar al oficialismo que no para de crecer simultáneamente con el deterioro de Proyecto Sur. Solanas -casi como todo el arco opositor- no parece ver que su modelo de construcción política está agotado porque la 125 fué hace tres años, que no tiene como seguir subiendo y que el ataque al oficialismo hoy no paga ni un poquito, y menos cuando los argumentos rozan el carriotismo. No se puede ser el mas trosco e ir todos los días a hablar con un tipo como Morales Solá, que sale en fotos como esta y esta, y salir impune. A menos que seas Macri o Duhalde, pero entonces no sos trosco. El electorado progre que puede bancar a un Pino Solanas tiene un nivel muy bajo de tolerancia, y tragarse sapos como Joaquín o "el maestro" Mariano Grondona no es su deporte favorito casualmente.

Da toda la sensación de que el carril de la izquierda empieza a quedar totalmente liberado, aunque, paradójicamente, el candidato que mejor mide de la oposición -Ricardo Alfonsín- quiere jugar por el mismo lado aunque no sea un habilidoso en la materia. Otra noticia bastante interesante, si se tiene en cuenta además que Alfonsín no parece ser uno de los predilectos de lo que se ha dado en llamar "el estáblishment".

En fin, parece que Pino está siendo muy poco oportuno, y sigue operando mal... cada vez son mas los que dicen "yo lo voté a Pino Solanas y me equivoqué", cada vez mas Pino recuerda a Elisa Carrió. Otra que sabe de pastillas, mirá vos que coincidencia.



Fuentes:

Imagenes
https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhzcmug-pWDdWOv4TVZSU-Ca1md33rWfYJ8DszV_ygfn-oOzXwqFtb9SpPvb1F70zEcPnesZcDWcRr1iA8voFgB6cuTXQw3hthdK4ar9QuT2_MItLJv_b8WF3nkBHum266xfSfHIkmy67A/s1600/morales-sola+en+la+escuelita+famaill%25C3%25A1.jpg
http://www.eldiarionoticias.com.ar/uploads/2010/05/2/30037_morales_sol%C3%A1_en_la_dictadura-BUSSI.jpg
http://www.planetacurioso.com/wp-content/fgallery/fotos-curiosas/pastillas-muchas-hombre-capsula.jpg

Video
http://www.youtube.com/watch?v=KyaEkkxQgvA

Diario registrado
http://www.diarioregistrado.com/index.php?secc=nota&nid=47428&pagina=5
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jueves, 24 de febrero de 2011

Periodismo re independiente... y sorete

Gracias al aporte de un compañero en Taringa, me enteré de esto que, creo, es lo mas despreciable que leí del periodismo argentino en los últimos tiempos. Y eso sí que es una declaración jugada.

La "noticia" es nauseabunda por dónde se la vea. En primer lugar, porque está pésimamente redactada, de hecho no es una noticia, es una descarga de ira de un/a periodista anónimo/a.

Luego, por la falta de respeto contínua a la memoria de Néstor Kirchner. Guste o no, incluso aunque no se coincida con que ha sido uno de los mas grandes, Néstor Kirchner fue un presidente argentino, un hombre de la democracia elegido por el pueblo y aún respetado e incluso amado por gran parte de ese mismo pueblo, y para agravarla, el esposo recientemente fallecido de nuestra actual presidenta de la Nación. Y esa suma de méritos merece un mínimo de respeto, al menos por una cuestión de autoconservación: así no se puede durar mucho en el periodismo.

Es patético, triste y vergonzoso empezar una nota así:

"El culto a la personalidad de Néstor Kirchner que intenta desplegar el Frente para la Victoria es insostenible ya que no consigue explicar porqué no ganó ni en 2003 ni en 2009, o porqué su popularidad al morir era inferior a la de Daniel Scioli."

La frase es una boludez, es irrespetuosa y está mal redactada. Y encima es falsa (Kirchner no perdió las elecciones de 2003, las ganó por abandono, que es aún mas humillante para el rival que ganarla en las urnas). Los que hacemos blogs partidarios somos acusados por hacer cosas mucho menos precarias y de mal gusto que esto. Pero claro, "Urgente 24 es un medio independiente", básicamente porque no dice expresamente a quien apoya para presidente, que aparentemente es la única condición de independencia.

Encima, sigue tirando nafta al fuego:

"> que al momento del morir, en 2010, todas las previsiones indicaban que perdería en 2011;

> que lo desesperaba informarse que Daniel Scioli tenía mayor intención de voto y mayor imagen positiva que él;

> que su muerte fue un ejemplo de irresponsabilidad para con los consejos de la ciencia médica y de voluntarismo suicida, desaconsejable para cualquier ser humano."

Mentira y telepasillo, combinado con un nivel de crueldad y mala leche que se puede esperar de cualquier viejo que caceroleaba a favor de Miguens y Cecilia Pando. Esa basura, como es el caso de este presunto periodista, es la que parece estar escribiendole las notas a los diarios opositores.

Pero el colmo de la nota, como si le faltara algo mas para ser mas sinvergüenza y cretino, es cuando su autor le "cuelga" una presunta pintada que, de ser cierta, ponerla solamente hubiese sido motivo de sonrojo para el propio Morales Solá:


He aquí el descubrimiento de este muchacho que escribió la nota en Taringa: Lo interesante de esta imagen es que, además de estar subida a la página de urgente 24 (no está citada, es decir que es muy probable que el autor de la nota sea el autor de la falsa imagen), es una imagen totalmente falsa, hecha con una aplicación online que puede visitarse en este link.


Y como para empeorar, encima cita a De Narváez, el mentiroso que dijo que tenía un plan y no sólo no va a trabajar, sinó que no presentó un solo proyecto de ley, hablando de que debe hacer Scioli con las elecciones bonaerenses o que tanto calienta a la gente el candombe de Néstor Kirchner. En unos meses vamos a ver, en todo caso, que hizo enojar mas a la gente.


Fuentes:

Taringa
http://www.taringa.net/posts/info/9315605/Las-mentiras-de-Urgente24_-y-el-graffiti-antiK_.html

Urgente24
http://www.urgente24.com/noticias/val/4350-7/crecen-las-criticas-al-candombe-k-que-cuesta-una-fortuna-a-los-contribuyentes.html

Letter James
http://www.letterjames.com/products-overview/personalized-images-e-cards.html?cat=10&inscribe=40.


viernes, 30 de julio de 2010

¿Para que sirve la política?

Hay algo que me produce escalofríos desde la famosa 125, y en medio de un mes que por varios años nos recordará días amargos y olor a bosta de vaca (con perdón de Cobos y de Elisa), en que renacen cual Ave Fénix con alpargatas los patriotas campestres que van desde Buzzi hasta Biolcatti esa sensación se hace mas intensa. Alguno podrá pensar que los escalofríos tienen que ver con el solsticio invernal, pero nadie me puede negar que los vi a todos juntitos en la Rural, con Morales Solá como animador del show.



Lo que me produce escalofríos -y asco-, ciertamente, es la forma en la que la política (o esa política) se prostituye ante el poder. Y me pregunto que piensa toda esa gente, regalada e indiferenciada, transformada en una masa homogénea, insulsa y estéril, respecto a que significa hacer política. ¿Hacer política es hacer promesas? ¿es tener a todos contentos? ¿es ganar elecciones? ¿es ser buena oposición? ¿es ser dramático? ¿es salir en los medios mas veces que Ricardo Fort? ¿es ser místico? ¿es predecir el futuro? ¿es ser extremadamente moderado al filo de lo pusilánime?
Me pregunto, entonces, al representar todas esta facciones (de derecha pro a progresismo de derecha) al poder pulenta, que carajo le queda a los que deben ser representados para ser defendidos de ese poder que tiene capacidad de daño. ¿Se imaginan a Biolcatti en el gobierno pidiendo controlar el trabajo en negro, o la evasión fiscal de los pooles de siembra? Y no, claro, hay que ser muy estúpido para pensar eso. Pero pareciera que hoy eso es el zummum de la racionalidad. Si hasta algunos piensan que a Macri le importa en serio ser presidente para que "el vecino" viva mejor. ¿Cambiaría Sanz su frase "el juego y la droga" por "la Hilux y Cariló"? ¿en que se va la plata de los patroncitos de estancia, Sanz? ¿en que se va la plata que el Estado tiene que poner (y cuando digo el Estado también digo el IVA que paga la gente jugadora y drogadicta que compra leche o carne con la plata de la AUxH) en carácter de subsidios comunistas para que los paladines del liberalismo vean garantizado que sus choznos no van a pasar hambre?

La política es, necesariamente, obligatoriamente, una actividad que tiene como objeto evitar que el grande se devore al chico, es una decisión de la sociedad de que haya mas equidad, de elegir representantes para que logren equilibrar fuerzas dispares. Es el arte de igualar oportunidades. ¿Para que serviría, de lo contrario? ¿que objeto tiene la política si es para garantizar que los poderosos sigan teniendo poder? Da lo mismo, en tal caso, no hacer nada, porque eso es anarquía, es la ley de la selva que no necesita ser catalizada mas que para acelerar el proceso.

¿Que espera Carrió sentada en esa mesa reclamando el 800% movil y retenciones bajo cero? ¿hasta cuando cree que puede durar el cuento? ¿cuántas vacaciones en Punta del Este pasarán hasta que se derrumbe el delirio místico de un país en el que todos podemos ser ricos si los ricos son mas ricos? ¿Que clase de peronismo es ese que se hace llamar "Peronismo Federal" pero se caga en Perón, o en Evita inclusive en los días en que se recuerda su fallecimiento? ¿O Evita también hubiese festejado con Biolcatti y Miguens con champagne el día en que Cobos se convirtió en Mr. Gardener y se cambiaron hospitales y caminos por Ford Rangers?

A mi me da escalofríos eso, no que pueda ganar la derecha, ni que pueda ganar la izquierda, tampoco que pueda ganar el radicalismo o el presunto peronismo neo-duhalde-menemista, o los socialistas agropecuarios de Santa Fe, o el Partido Eclesiástico de Carrió. Me asusta que pueda ganar la Sociedad Rural (otra vez) y que de nuevo se interrumpa la continuidad democrática, aunque esta vuelta piensen en hacerlo parecer lo contrario.



Fuentes:

Imagen
https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhEOmrZym219VwF4UVoiS1_4ON8hVctKGhynEAygdrWKuDprVfQXpcOOP6k628LKDiIJfWepSRqgjlSelzrJfogapWOR-4Rzz0Bls8cDQqMQaqPm6Fx5EHoVttWsoGq0WMVry817Ui3pEA/s400/todos+con+la+sociedad+rural.jpg

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domingo, 30 de mayo de 2010

El pueblo dice lo que yo quiero

Es interesante hacer el ejercicio de analizar la forma en que los medios van diagramando o delineando la realidad. O dicho de otro modo, hay que tener ganas de creerles a los medios, o cuando menos una enorme voluntad.



Un ejemplo sencillo, aunque no por eso menos contundente, es la actitud camaleónica sucedida en diarios, revistas y televisión en los pocos días desde la inauguración de los festejos del Bicentenario hasta su conclusión y, aún, hasta estos días.

Es fácil ver, haciendo un poquito de memoria -o recurriendo al archivo- como medios y opositores en general ninguneaban los festejos entonces por venir. Recuerdo haber escuchando hace un tiempito a Jorge Asis hablando de que el Bicentenario era una suerte de estafa, porque en realidad lo que debía festejarse era el 9 de julio de 2016 (no es raro que Asis confunda Patria con República). Parece que no le prestaron demasiada atención, ni tampoco a los medios que hablaban de caos vehicular en el centro de la Ciudad de Buenos Aires. Algunos transmitían apatía, otros se irritaban y hablaban de la fiesta del gobierno. Muy pocos le pusieron fichas a los festejos, fuera del propio gobierno y los medios estatales. Sin embargo, fueron tanto el gobierno como los medios del Estado los que en ningún momento pretendieron politizar el fenómeno que se vivió en los días del fin de semana pasado.

A contramano, fueron los medios privados los que en medio buscaron polarizar entre los festejos del Bicentenario y la apuesta de Macri de una fiesta particular del Bicentenario para la gente incluída en la civilización, entre Cristina y el Jefe de Gobierno de la ciudad. Algunos se colgaron de esta idea, entre ellos Joaquín Morales Solá. La polarización fué la segunda etapa luego del desinterés inicial de los medios, como consecuencia de los buenos resultados en términos de popularidad y de buen clima.

Ante el fracaso previsible de la segunda estrategia -no se puede ni se debe comparar las dos fiestas, y en tal caso el resultado era inevitablemente adverso para sus intereses-, los medios recurrieron a una estrategia que casi siempre les funciona: suponer lo que piensa la gente para que la gente termine pensando lo que ellos suponen y entonces pueda salir la respuesta final: "¿vieron? la gente piensa eso que dijimos nosotros". La vieja estrategia de todos los días, y entonces apareció esta nueva idea: "la gente fué a los festejos para darle un mensaje a la clase política", leyendo como clase política, fundamentalmente, al Ejecutivo (esto es inevitable, puesto que saben que el Ejecutivo es la cara visible de la política argentina, mas allá de que estos muñecos se la pasen pidiendo un régimen parlamentario).

Lo primero que uno debería preguntarse ante esta idea, venga de quien venga, de los medios o de Chola, la vecina de al lado, es quien tiene la capacidad para psicoanalizar a millones de personas en un par de horas. Porque parece medio difícil adivinar por que fué cada uno. Yo fuí el domingo pasado, recorrí los stands y me mojé hasta las bolas. Y no quise darle ningún mensaje a ninguna clase política, quise disfrutar de la fiesta y por mas que soy recontra ultra oficialista y no tengo que aclararlo, no fui a otra cosa que a eso. No llevé nada que me identificara como oficialista, porque interpreté -recontra ultra oficialista pero mas maduro que Morales Solá- que era una fiesta del pueblo argentino. Y lo sigo sosteniendo, como bien pueden leer hoy y en días anteriores en lo que escribo en el blog. Aún así, unos cuantos salen a interpretarme. Quizá, claro, yo no sea parte de la gente (de bien).

Este pequeño ejemplo demuestra algo que hace tiempo en los blogs (o algunos blogs, al menos) intentamos explicar a nuestro modo: los medios suelen construír verdades que se adaptan como pueden a la realidad, funcionan por tanteo y llegan a un punto en que logran encajar. No sería difícil que mañana todos los opositores (tanto Lapegüe, como Carrió o la vecina Chola) salgan con la idea de que la gente efectivamente fué allí a dar un mensaje de diálogo, consenso y la sarasa. Y así, todos contentos: habrán ganado una discusión que nunca se les planteó desde este lado.


Fuentes:

Imagen
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miércoles, 26 de mayo de 2010

Colón irritado

Si algo habla claramente de la histeria de un grupo de gente que vive, sin ningún lugar a dudas, sufriendo la existencia de este gobierno son dos cosas: los que escriben notas como ésta de Morales Solá y los que las comentan.



Cabría preguntarse por que demonios la oposición -en todo el sentido de la palabra, digo, incluyendo al partido de los medios- politizó lo que aparentemente no quería politizar, nuevamente, siempre con su mensaje bidireccional y confuso. Hoy Clarín (si, lo sé, dije que era mejor hablar de otras cosas) politiza diciendo que la fiesta fué maravillosa "a pesar de las diferencias", politizó ayer imprimiendo en la tapa el acto en el teatro Colón, omitiendo innecesariamente una fiesta popular que no pretendía ser del gobierno, en la que seguramente había tantos opositores como oficialistas. Es la actitud desmedida e histérica del oposicionismo desatado lo que le da triunfos al gobierno que no necesariamente le corresponden, porque por mas que yo quiera a Cristina no fue ella quien montó las estructuras y los stands, ni quien organizó y ensayó para el desfile de ayer, ni quien cantó en los recitales. El gobierno nunca se apropió de la fiesta del Bicentenario, pero tanto lo repitieron que se convirtió en una realidad con el costo que eso implicó a fin de cuentas, dado que la lectura que uno hace es que, entonces, al menos al pueblo no le interesó que fueran los festejos "del gobierno", lo cual contrasta duramente con aquella descripción de Carrió, de un pueblo sediento de la sangre de sus dirigentes.

En la nota de Morales Solá, titulada "Esa obsesión por dividir y fracturar", el autor parece estar haciendose una autorradiografía. Además de arrancar con toda la furia, llamando egocéntrica a la presidenta, abre con expresiones como la siguiente:
Esa coherencia entre fisuras constantes convirtió la conmemoración de la fecha patria en una convivencia inestable y permanente entre dos Argentinas.

La pregunta es en dónde vive este hombre, porque no hubo un sólo momento en el que se presentara una situación similar. No hubo conflictos, no hubo chiflidos, no hubo violencia, casi en forma unánime -incluso en medios opositores- se rescata la unidad del pueblo en la celebración del cumpleaños de la Patria.
De hecho, no hubo en los últimos cuatro días un solo acto que comprendiera a las diversidades políticas, sectoriales, religiosas y sociales.

En efecto, Morales Solá refuerza la idea -reitero, innecesaria, pero gracias- de que los festejos fueron oficialistas. Sigue sin entender que la diversidad estuvo ahí, implícita. Y si se quiere algo explícito no hubo mejor ejemplo que la diversidad política, religiosa o social que en los actos del Bicentenario, que incluyeron desfiles y representaciones artísticas de todo tipo de comunidades, y que involucraron un abanico de presidentes de América Latina que iban desde Chávez, pasando por Evo, Lugo o Mujica hasta llegar a Piñera, que reivindicaron a Perón pero también a Yrigoyen, o a Raúl Alfonsín. Es llamativo que, quienes son capaces de censurar parte de la historia o contarla cambiada, pretendan dar clases de diversidad. Por ejemplo, el propio Morales Solá en esta nota, cuando sobre el final se descarga decididamente con lo siguiente:

Ninguna otra cosa, sin embargo, fue tan divisoria -ni tan explicativa del presente- como la entronización de Ernesto Guevara en el panteón de los próceres latinoamericanos. El "Che" es un mito y no un héroe; al mito se le permiten todas las fantasías que al héroe se le niegan. Guevara fue una persona valiente, pero de una asombrosa frialdad para matar y para hacer matar, para descerrajar guerras civiles y para enfrentar a los hombres y bañarlos de sangre.

Ernesto Guevara fué médico, político y revolucionario, no fué un mito. No fueron un mito ni la revolución cubana -para bien o para mal, podrá Morales Solá y el lector también hacer su propia lectura-, ni los enfermos que asistió, ni son un mito los recuerdos de las personas que conoció en su vida de revolucionario, que lo destacan como un hombre impecable, de convicciones inamovibles y una conducta ejemplar. Son realidades. Tampoco es menos roja la sangre derramada por la revolución cubana que la derramada en la lucha por la independencia de los pueblos latinoamericanos. Morales Solá debería tener miedo de verse reflejado en algún personaje ficticio, que unos doscientos años atrás considerara a los revolucionarios como San Martín y Bolivar "de asombrosa frialdad para matar y para hacer matar (...) para enfrentar a los hombres y bañarlos de sangre".

De todos modos, no extraña esto en una persona que supo sentirse a gusto con la dictadura militar y el bussismo, tanto que aún resuenan en el los prejuicios de entonces, por ejemplo al referirse al presidente uruguayo Mujica:
"él, un viejo guerrillero, razonable ahora, se entendió sin inconvenientes con Mauricio Macri, un acaudalado descendiente de una familia de empresarios. "

Rebobinando un poco en el texto, fíjense como la falta de equilibrio emocional de Morales Solá lo hace escribir algo absolutamente contradictorio:

El otro acto fue el de la reapertura del Teatro Colón, donde convivieron amablemente peronistas, radicales, socialistas y la centroderecha de Pro. Más allá de las personas que allí expresaban esas ideas, es probable que en ese estilo, civilizado y pacífico, se esté incubando el futuro no tan lejano de la Argentina. Un río social subterráneo parece crecer con fuerza bajo el suelo presuntamente seguro de los actuales gobernantes. Los argentinos que atestaron las calles de Buenos Aires preferían estar unidos antes que inexplicablemente divididos. Nunca se vio mejor que en esos contrastes entre el llano y la cima el irreversible ocaso del proyecto y del estilo kirchnerista.

Verdaderamente da la sensación de que el autor está fuera de sus cabales. Es común leerlo a Morales Solá en La Nacion mucho mas desencajado que en sus programas de televisión, pero en general intenta ser coherente. Aquí no sólo refuerza la idea de que hubo otro acto -según el, mas civilizado- y por ende uno debe leer que los actos del Bicentenario fueron del gobierno y fueron la cara de la barbarie, sinó que luego atribuye a esa barbarie preferir estar unida antes que inexplicablemente dividida. Coincido con lo de inexplicablemente, porque lo del autor es inexplicable, sería interesante si alguien me lo pudiera aclarar porque sigo sin comprenderlo.

No es de mi interés analizar la falsedad de la idea del consenso multipartidario que pretende esgrimir Morales Solá al principio de estas palabras que he citado, porque es algo ya muy quemado y bastante discutido, y se desmorona sólo al ver la falta de coordinación opositora que a periodistas como el mencionado suele sacar de quicio.

Reincide en esto una vez mas, un poco mas adelante:

Dos Argentinas se movían aquí y allá, por todos lados. Populares artistas, aunque mayoritariamente de un color ideológico determinado, actuaron bajo la organización de los actos del gobierno nacional. Otros artistas, menos ideologizados, trabajaron o presenciaron el espectáculo del Colón. Hubo multitudes en los dos lados. Ni una multitud era kirchnerista ni la otra era macrista.

Luego se mete en otro dilema: acusa a la presidenta de dividir "hasta en territorios que pertenecen a la religión", mediante expresiones como "¿Quién le dijo que Radrizzani sería mejor que Bergoglio?". Nadie, Joaquín, pero habría que preguntarle a Bergoglio, en todo caso, por que decide dividir las ceremonias religiosas cuando la presidenta elige a Radrizzani o a quien fuere. Aparentemente, Morales Solá tampoco conoce la pregunta del huevo y la gallina. Pero siempre puede ser empeorado:

"mientras la Catedral de la Capital estuvo llena de gente común que no ostentó ninguna identificación partidaria, la de Luján estuvo marcada, otra vez, por la presencia de las delegaciones políticas, trasladadas generalmente por los escépticos barones del conurbano."

Es realmente impresionante el desprecio de Morales Solá por el pueblo, su división de la sociedad en incluídos y excluídos, en civilización y barbarie, en seres humanos racionales e independientes y semovientes arrastrados hacia un micro, y hasta se da el lujo -jugando a Dios- de analizar la autenticidad de la fe de los intendentes del conurbano bonaerense.

Sigue el columnista de La Nación:

Esa corriente incesante de divisiones llegó a su apogeo con el discurso presidencial de ayer. El Centenario fue un horror, empezó Cristina. Extrapoló los valores de entonces a los de ahora, se negó a comparar los progresos sociales y políticos de la humanidad durante un siglo y no reconoció el esfuerzo de la generación de 1910 para hacer de la Argentina una de las principales potencias económicas del mundo. La Argentina de hoy es mejor en muchos aspectos, pero no tiene la pujanza económica de entonces ni el optimismo social de hace un siglo. No es cierto, por lo demás, que éste sea el mejor momento democrático que la Argentina haya vivido nunca, como aseguró la Presidenta, siempre autorreferencial.

En este caso, el autor deja clara su posición ideológica, pero no explica las afirmaciones que hace. No es cierto que el gobierno se haya negado a comparar los progresos sociales y políticos durante el siglo, de hecho se repasó la historia desde 1810 varias veces y se reconoció, como antes dije, a personajes de la historia de todos los sectores políticos. La pujanza económica de hace un siglo era un modelo agroexportador atrasado y que supo hacer oídos sordos a las sugerencias de la necesidad de una industrialización que llegó a la fuerza treinta años después, el optimismo social pude medirse en forma aproximada por la composición social de los festejos del Centenario y el Bicentenario. Tampoco es cierto que este no sea el mejor momento democrático de la Argentina, o al menos si no lo es no estaría mal que el autor lo indicara. Parece difícil creer que durante el alfonsinismo haya habido mayor estabilidad social, política, mayor desarrollo e incluso mayor libertad de prensa, tampoco es probable que el menemismo, con enormes niveles de desigualdad social, desempleo y devastación de la industria nacional, atentados y un periodista asesinado haya sido una época de mayor democracia, no creo que el autor se refiera a la Alianza o al duhaldismo -que dificilmente pueda ser considerado parte de la democracia- pero en todo caso debería aclararlo el.

Se podría continuar con el análisis de la nota de Morales Solá, porque hay mas. También se podrían analizar otras notas en los medios. Me pregunto en este momento si vale la pena hacerlo, quiero creer que sí, que es importante. Necesitamos desglosar todo lo que nos dicen en épocas en que la comunicación es clave y que hay muchos mensajes con intención de confundir y decir lo que no dicen.


Fuentes:

La Nacion
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1268687

Imagen
http://img43.exs.cx/img43/180/vomit.jpg
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